Néstor Kirchner ordenó enfriar en la superficie el operativo clamor por su candidatura a diputado 2009 hasta nuevo aviso. Las primeras señales fueron su propio discurso en Paraná por el Día de la Lealtad, donde no hubo banderas ni alusiones a su eventual postulación, y la reunión que mantuvo en Olivos con Jorge Busti donde el ex presidente habló de la reunificación del PJ, pero tampoco le dio entidad a un posible desembarco suyo en la Cámara de Diputados.
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Ahora, la Corriente Federal, un colectivo de diputados y dirigentes kirchneristas de la primera hora, salió a pedir que se preserve la figura de Kirchner en la provincia de Buenos Aires y que el jefe del PJ reserve su nombre para ser impreso recién en las boletas presidenciales de 2011. Corriente Federal fue una de las primeras líneas internas del peronismo en adherir a la candidatura presidencial de Kirchner en 2003. Son también partidarios de la Concertación que el matrimonio presidencial impulsa junto a otros movimientos sociales y partidos políticos como la UCR residual, el Frente Grande y el Partido para la Victoria. Pero, aunque todavía no hubo ningún pronunciamiento orgánico su integrantes dejaron trascender que la candidatura de Kirchner en la provincia de Buenos Aires tendrá más costos que beneficios.
Esta ala del kirchnerismo está integrada, entre otros, por el misionero Juan Manuel Irrazábal, la tucumana Stella Maris Córdoba, el correntino Hugo Perié, el entrerriano Raúl Solanas, la santacruceña Liliana Korenfeld y el bonaerense Luis Ilarregui, el único que adhiere a la postulación del titular del PJ como candidato a diputado en 2009.
Tracción
Ilarregui cree en el factor «tracción de votos» que podría provocar Kirchner como cabeza de lista. Pero, más allá de su apoyo aislado, hasta la santacruceña Korenfeld cree que el ex presidente arriesgaría demasiado si se expone en las urnas ante una coalición opositora.
El temor de este pelotón de oficialistas es justamente que Kirchner provoque un reacomodamiento del mapa opositor y acelere una confluencia electoral entre el duhaldista Francisco de Narváez, el peronista díscolo Felipe Solá, la radical Margarita Stolbizer y hasta el macrismo bonaerense. «Aunque Kirchner saldría primero no nos serviría que la oposición quede armada en la provincia para 2011. Lo único que une al antikirchnerismo es el odio al gobierno», razonan en la Corriente Federal del PJ. Este sector, que participó en el acto del 17 de octubre por el Día de la Lealtad en Paraná, expresó obviamente su « apoyo al gobierno». «Es necesario tener una mirada estratégica hacia las elecciones del año próximo donde el gobierno y los peronistas nos jugamos la continuidad de este proyecto en 2011», advirtió este sector del kirchnerismo.
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