No tuvo éxito Roberto Lavagna ayer en su intento por innovar en la campaña bonaerense. Idearon sus estrategas un viaje junto a Ricardo Alfonsín desde la estación Avellaneda de la ex línea Roca hasta Constitución para presentar allí su plan ferroviario. Pero no pudo ser. La actividad fue interrumpida por militantes de La Confraternidad Ferroviaria Peronista que coparon el andén y comenzaron a protestar contra el candidato presidencial, lo que generó inmediatamente que el lavagnismo denunciara un complot desde la Casa Rosada.
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Detrás de esta « prohibición puede estar hasta el propio gobierno o empresas interesadas en el sector ferroviario-», dijo entonces Alfonsín.
Lavagna casi no tuvo inconvenientes. Nunca llegó a presentarse en la estación ya que sus asesores le advirtieron de la situación antes de arribar, por lo que permaneció dentro del «lavagnamóvil», estacionado frente a la entrada de la estación.
Inadmisible
«No hay un control del Estado en las inversiones y en la seguridad, esto es inadmisible. No nos han dejado entrar, nos han prohibido subir al tren y esto les sirve mucho a quienes se pueden sentir mencionados con las denuncias que hacemos por lo desastroso del servicio», gritaba mientras tanto Alfonsín, más acostumbrado a actos de barricada.
Eran las 15.30 y el radicalismo seguía insistiendo en no cancelar el acto. Inclusive el propio Alfonsín estuvo a punto de iniciar el viaje, pero finalmente desistió en medio de la confusión.
Responsables
Anoche, la Confraternidad Ferroviaria Peronista se adjudicó la interrupción del viaje en tren del candidato que debió arrancar en la estación Avellaneda. La excusa fue repudiarlo «por negociar a espaldas de los obreros».
Los revoltosos se presentaron en sociedad como «los que les paramos en diciembre de 1989 a Menem por la reforma del Estado que posibilitó la más bestial entrega de nuestro pat r i m o n i o público».
El problema, al parecer, no fue la campaña de Lavagna sino su paso por el Ministerio de Economía. Por eso rechazarona «políticos como Lavagna, quien como ministro de Economía firmó el Decreto de Emergencia Ferroviaria que amplió los beneficios de las empresas eliminando las responsabilidades de invertir en obras y dándole más beneficios como el Fondo Fiduciario del Gasoil».
En realidad, el boicot a la presentación del plan de transporte de Lavagna y Alfonsín pasó por una batucada por lo que los gremialistas creen que fue el temor de los candidatos lo que precipitó la interrupción del acto a bordo del tren.
De todas formas, y aunque no hubo incidentes, en malos términos y con cánticos en contra de la UCR, los sindicalistas les negaron el acceso a los andenes a los integrantes de la Concertación UNA, lo que estropeó la fiesta al candidato presidencial.
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