La discoteca Opera Bay, ubicada en Puerto Madero, fue ayer por la noche escenario de nuevos festejos macristas. No importó que para Jaime Durán Barba, el gurú ecuatoriano de mayor confianza para el jefe del PRO, haya sido un error estratégico exponer el triunfo electoral ante Néstor Kirchner. Los estrategas de Mauricio Macri, encabezados por el peronista Cristian Ritondo y por el joven legislador Marcos Peña, celebraron anoche la aparentemente exitosa gestión del jefe de gobierno electo en la Casa Rosada.
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Pero la reunión de ayer entre Kirchner y Macri se empezó a preparar desde bien temprano en el búnker del PRO en la calle Alsina. Allí el ingeniero titulado repasó con su equipo de comunicación encabezado por Horacio Rodríguez Larreta, Carlos Tramuttola, Avelino Tamargo, Cristian Ritondo, Eugenio Burzaco, Esteban Bullrich, Paula Bertol y Marcos Peña la estrategia a desplegar en la Casa de Gobierno. Como criticar y confrontar no es PRO, Macri fue instruido para evitar cualquier choque con Kirchner y para eludir cualquier tipo de provocación que pudiese sufrir en territorio presidencial. Su planteo se limitaría estrictamente a aspectos constructivos de su gestión en la Capital Federal sin menciones a la estrategia nacional de su partido para el 28 de octubre que, de todas maneras, aún no existe.
Después del desayuno de trabajo, Macri se trasladó al restorán Federico, ubicado en la intersección de Avenida de Mayo y San José. Allí lo esperaba una mesa de casi 50 personas integrada en su mayoría por los nuevos legisladores electos, los viejos y por varios diputados nacionales como Pablo Tonelli, de Recrear; Ritondo, María Eugenia Vidal, Enzo Pagani, Oscar Moscariello, Avelino Tamargo y Mario Morando fueron algunos de los que degustaron el menú de 40 pesos -pagado del bolsillo de cada comensal- que incluía ensalada, pasta, pollo, jugos, gaseosas y vino. «Brindemos porque ahora estamos al pie del Himalaya», fue el pedido de Morando quien finaliza en diciembre su mandato y no renueva banca de legislador.
Después de atender algunos llamados de la prensa, Macri regresó al local de Compromiso para el Cambio del barrio de Congreso. Allí volvió a verse la cara con Ritondo, Tramuttola, Durán Barba, Tamargo, Horacio Rodríguez Larreta, Paula Bertol y Eugenio Burzaco, experto del PRO en materia de seguridad. No hubo ni café ni canapés. Sentados en pupitres los macristas repasaron los últimos detalles antes de la cumbre con el Presidente. Después vendría el desembarco de Macri en Casa Rosada y la sensación de alivio para muchos de sus colaboradores quienes, al igual que su jefe, hoy emprenderán una semana de vacaciones.
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