Hernán Lacunza lanzará hoy en Diputados el debate del proyecto de Ley de Presupuesto 2020. Más allá de que la historia económica argentina haya convertido al Presupuesto nacional en una pieza de maquillaje generalmente incumplida, pocas veces se registró (y no por culpa del ministro, sino de la coyuntura), un evento tan intrascendente en cuando al futuro que tendrá el proyecto, como el que se vivirá hoy en el Congreso. La realidad es que nadie piensa, inclusive aunque el resultado de las PASO se revirtiera, que la letra de este Presupuesto puede tener real vigencia durante 2020. Así el proyecto contempla un crecimiento del PBI del 1%, una inflación en torno al 34% y un dólar promedio de $67 pesos. Para abundar en esa realidad hay que recordar que oficialismo y oposición ya acordaron que no habrá debate alguno hasta después de las elecciones de octubre, con lo que el acto de hoy sirve más que nada para cubrir el mandato constitucional de girar el proyecto al Congreso el 15 de septiembre de cada año.
Es más, desde Economía ya se aclaró que el proyecto que estima los gastos y recursos para el próximo año no tendrá la propuesta de reprogramación de la deuda (el reperfilamiento) ya que aún no fue aprobada por el Congreso. Tampoco, obviamente, hay mención alguna a la posibilidad de renegociar con el FMI plazos o modalidades.
Lacunza presentará el proyecto a las 15 en una reunión que la Comisión de Presupuesto en el salón Delia Parodi de Diputados, como indica el protocolo de cada año. Ese encuentro será encabezado por el presidente de la comisión. el macrista Luciano Laspina, junto a Emilio Monzó y diputados del oficialismo y la oposición.
Desde ese momento y hasta el 28 de octubre, al menos, todo quedará guardado. En Cambiemos aprovechan para avisar que no repetirán la experiencia de 2015 cuando se aprobó el Presupuesto 2016 redactado por el Gobierno de Cristina de Kirchner antes de las elecciones y luego Macri tuvo que reformular todo el proyecto por medio de decretos. De ahí que toda la acción pasará a noviembre.
En 2017, otro ejemplo, el Presupuesto se trató cuando se produjo la renovación parlamentaria ya que allí Cambiemos había ganado los comicios.
El kirchnerismo maneja otras fechas. Quieren debatirlo después del 10 diciembre, cuando asuma el nuevo Gobierno y en sesiones extraordinarias, siempre que se repita el resultado de las PASO.
Si bien para este año se espera que las cuentas cierren con un déficit de 0,5%, en el cálculo del año próximo “todavía no está cerrado” cuál será la variación, que Nicolás Dujovne había estimado en un 1% de superávit, pero que hoy el propio oficialismo reconoce a contramano de la realidad.
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