Al menos tres oficiales participaron de una salvaje golpiza a tres jóvenes y una madre en el barrio de Saavedra.
El fiscal general a cargo de la Procuración contra la Violencia Institucional (Procuvin), Miguel Palazzani, reclamó el apartamiento de todos los efectivos de la Policía Metropolitana que estuvieron involucrados en una feroz golpiza y detención de tres jóvenes y la madre de uno de ellos ocurrida en el barrio porteño de Saavedra.
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Palazzani pidió al juez del caso que aparte a los tres oficiales identificados por las agresiones, pero también a "todos los integrantes de la fuerza de seguridad que con el devenir de la investigación resulten involucrados".
La Procuvin presentó ese escrito ante la Oficina de Sorteos de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional. Pero la acusación fue el resultado de una investigación preliminar que se inició después de que las víctimas asistieron a relatar los hechos a la Agencia Territorial de Acceso a la Justicia (ATAJO) que cubre al barrio Mitre, las nuevas oficinas de acceso a la Justicia del Ministerio Público Fiscal ubicada en Tronador 4421.
"El caso llegó vía ATAJO. Se inició una investigación preliminar y se llegó a un cuadro probatorio. Por esa investigación es posible que ya se pueda citar a indagatoria, hay pruebas suficientes" contra los involucrados, reveló al sitio Infojus semanas atrás. "Hay tres efectivos identificados, pero intervinieron más de 20 personas", aclaró.
Según la denuncia hecha por la madre de uno de los jóvenes, todo ocurrió en Melián y Vilela. Los adolescentes no tenían los documentos en ese momento y ofrecieron buscarlos en la casa donde vivía uno de ellos, a media cuadra del lugar. "El agente A. los siguió y tras caminar unos 15 metros encerró a uno de los jóvenes contra una camioneta que se encontraba estacionada en la calle, lo tomó por encima de los hombros y lo tiró bruscamente al piso", según la denuncia de la Procuvin.
Tras esa primera agresión, "lo pisó en la zona del abdomen presionándolo contra el piso, lo tomó del brazo derecho incorporándolo nuevamente de un tirón y le arrojó una patada, que el niño pudo esquivar la patada e hizo unos pasos hacia atrás, momento en que el policía le pegó un violento golpe en el cuerpo con la tonfa", remarcó.
Las agresiones quedaron registradas en la filmación de una cámara de seguridad ubicada en el lugar y que ya fueron incorporadas a la causa.
La llegada de un tercer policía hizo que la mujer decidiera refugiar a los jóvenes en su casa, mientras el uniformado pretendía llevárselos apresados. Los tres efectivos comenzaron a pegarle y empujarla. Al ver lo que pasaba con ella, su hija de 15 años -y hermana de uno de los dos menores agredidos- y otro hijo de 18, salieron de su casa para "protegerla, reclamando que no le peguen a su madre, y también fueron agredidos".
En ese momento llegaron al lugar 20 policías metropolitanos en seis patrulleros, una camioneta, bicicletas y además un móvil de la Policía Federal. La mujer pudo entrar a sus hijos a la casa y volvió a la calle para hablar con los agentes. Uno de los efectivos empezó a tomar los datos de la mujer y otro amenazó a los chicos "señalándoles que ya los iba a encontrar y les iba a pegar", se detalla en la denuncia.
En ese contexto, la mujer les avisó a los policías que haría la denuncia por agresión en los Tribunales. Los policía porteños le dijeron que la tenía que hacer en la comisaría y que si no accedía, la iban a llevar por la fuerza pública y la mujer aceptó. Finalmente, la trasladaron a la comisaría de la Comuna 12, ubicada en Ramallo 4398.
El fiscal especializado también reveló que al ingresar al destacamento a las 17:40 primero le dijeron que tenía que esperar 10 minutos para que le tomaran la denuncia, pero poco después dos efectivos "la trasladaron sin mediar palabra a una celda, poniéndola en conocimiento de que quedaba detenida por agresión a la fuerza pública", destacó Palazzani en su presentación. La mujer recién logró salir de la comisaría a las 4 de la madrugada del día siguiente.
Esa noche, un médico legista comprobó que la mujer tenía "lesiones de data reciente", lo que también fue comprobado por profesionales de hospital Pirovano, donde la mujer asistió con sus hijos de 15 y 18.
Para Palazzani lo que ocurrió son "hechos graves que imprimen en las víctimas daños tanto físicos como psíquicos y afectan sus subjetividades desde que generan desamparo y acentúan la dificultad de la víctima para acceder a los mecanismos de denuncia, investigación y juzgamiento, como representación clara de la asimetría estructural que preexiste a los hechos".