7 de marzo 2002 - 00:00

Remes recibe temprano su "diario de Yrigoyen"

Alos seres humanos les fue vedado saber el futuro. La inquietud que deviene de esa limitación es universal pero se vuelve más acentuada entre los políticos. Desde antiguo, líderes y gobernantes intentaron burlar esa dificultad de distintas maneras, inclusive recurriendo a videntes y brujos. Otros funcionarios, igualmente desvelados por lo que puede deparar el porvenir, apelan a métodos más modernos. Por ejemplo, buscan el auxilio de expertos en comunicación que influyan sobre los diarios y demás medios de prensa para que, si la realidad se muestra rebelde o ingrata, por lo menos su imagen sea más tolerable.

El actual gobierno no escapa a esta última propensión (tampoco a la otra, ya que varios funcionarios se nutren del autotitulado profeta Parravicini, un hermético del conurbano). Eduardo Duhalde cuenta con varios expertos en opinión pública: desde un equipo brasileño que lo asesora en la materia hasta una Secretaría de Medios de Comunicación, pasando por un vocero, el hiperactivo Eduardo Amadeo.

Jorge Remes Lenicov sigue ese ejemplo en su área y, como cualquiera de sus antecesores o de sus colegas actuales, se respalda en un equipo de prensa, el que conduce Héctor Stupenengo. La tarea de este experto y de quienes lo secundan es proveer al público, a través de la prensa, la información acerca de la política económica, sus dificultades y consecuencias. Sin embargo, en este caso y tal vez por el rigor de la crisis, los asesores en comunicación de Remes se han propuesto otras tareas más ambiciosas: por ejemplo, influir sobre el periodismo para retacearle información o direccionarlo (tarea que ellos describen como «operar los medios») y, al mismo tiempo, incidir en el ánimo del ministro haciéndole notar las buenas noticias que se le brindan diariamente al público. Es lógico que Remes, al frente del Ministerio durante semejante crisis, requiera de este estímulo para evitar la depresión.

Estas faenas del equipo de prensa del Palacio de Hacienda quedan registradas diariamente en un resumen titulado «Síntesis comentada de los principales matutinos». Se trata de un par de hojitas que todas las mañanas ocupan la prioridad de lectura de Remes, lo que las convierte en atractivas desde el punto de vista periodístico. Allí pueden encontrarse comentarios curiosos. Veamos la del 6 de marzo, por ejemplo, para saber qué lee el ministro cuando se levanta:

• «Hoy todo se centrará en la delegación del FMI, por eso será importante que desde temprano se fije una línea conveniente para operar los medios.»

• «También, claro, esperamos que tenga repercusión la visita del ministro al Grupo Brasil, que es tomada por nosotros como otro aspecto de la contracara a Cavallo, quien atacó en forma insistente a nuestro socio del Mercosur.»

A veces al equipo se le escapa la liebre: «El equipo de prensa despertó sorprendido con la tapa del diario...» Stupenengo y su staff le explican así al ministro por qué aparecieron unas declaraciones que ellos no esperaban. Dicen allí que el editor del periódico «hace semanas viene bregando con un reportaje con Remes».

El 4 de marzo, lunes, los muchachos de Stupenengo estuvieron más divertidos. «La estrategia de cerrar la boca implementada ayer dio sus frutos: los diarios no tienen información en torno a la conferencia de prensa que se dará hoy, están confundidos y, sin embargo, en ningún momento dejan mal al Ministerio de Economía». Da la impresión de que a renglón seguido los «prenseros» pedirán aumento de sueldo pero se cuidan de hacerlo, saben que hay que protegerse de la inflación. Eso sí, no se privan de proteger a su jefe aún a costa de la imagen de Duhalde: «Sólo está bastante claro que la propuesta del Presidente en torno a la creación de un nuevo impuesto para las empresas que se beneficiaron con la pesificación (por fin se admite que eso sucedió) no goza de la aprobación del equipo económico, pero tampoco es escandaloso lo que se dice». Finalmente aconsejan: «Será muy importante mostrar un equipo compacto, que habla cuando hay que hablar, que no habla cuando se decide no hablar. En fin, un equipo sólido, sin filtraciones».

Aparte de estas observaciones y recomendaciones, los «image makers» de Remes redactan para el ministro un discreto «diario de Yrigoyen», bajo el título «Noticias Positivas»: «Se espera que el turismo deje $ 2.000 millones en el país. Los turistas europeos dejaron $ 600 millones» (La Nación)» le hicieron notar el 4 de febrero. El 6 le comunican: «El puerto de Rosario sigue obteniendo buenos resultados con su plan de capacitación de cargas» o «El frigorífico Sadowa reabre su puerta». Sinsabores de la crisis, estas módicas noticias sirven para estimular al ministro. El día que logren «operar los medios» con un crecimiento de -4,9%, le mandarán a «Don Hipólito» Remes, con los diarios, un conjunto de mariachis a su casa.

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