El radicalismo, que no tiene representación con sello propio en la Legislatura porteña, está a punto de concentrar la mitad de los cargos importantes en los organismos de control del distrito. Producto de la dispersión, que los mantiene como extranjeros en las bancadas, pero sin una UCR y de la habilidad para los consensos, radicales de todos los bloques logran ahora designaciones en cargos con el aval de Mauricio Macri y la oposición que, en la Capital Federal, representan la Coalición Cívica y el kirchnerismo.
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Hoy vence el plazo para que los bloques apadrinen a postulantes a la defensoría porteña que renovará su plantel a fin de año. El acuerdo indica que continuará por otro período, al frente de la institución, la peronista Alicia Pierini, que correría por cuenta del Frente para la Victoria, pero también de PRO. Luego hay una discusión acerca de si los adjuntos serán cuatro o cinco, pero eso no altera los planes UCR. También ayer se lanzó la carrera por la renovación de las autoridades del Ente Regulador de los Servicios Públicos de la Capital Federal, un organismo cuyas funciones son polémicas, ya que se entrecruzan con las de la Defensoría y la de Defensa del Consumidor, pero abarca desde el control del tránsito hasta la luz y el gas.
Lo cierto es que la presidencia, que dejará el cafierista Carlos Campolongo -pasó por el lavagnismo en su última etapa-, la ocupará un radical y en representación de uno de los bloques con menor número de bancas, una, en la Legislatura de la Ciudad. Es que el ex ARI Alejandro Rabinovich -anclado por ahora en el telermanismoacuña un pacto preexistente de la Legislatura anterior, que habría sellado con su compromiso Santiago de Estrada, siendo titular de la casa. Por eso, Rabinovich ya envió el currículum de Leandro Ferrali, un colaborador que también compartió las filas del radicalismo con el diputado, para que sea nominado a la presidencia del ENTE. Casi un regalo en el reparto de cargos como el que recibirá Aníbal Ibarra, quien tendrá permitido -aun con 5 legisladores en el bloque- la continuidad en la Defensoría, de la adjunta Graciela Muñiz, casada con el socialista Raúl Puy y con trayectoria en temas de discapacidad.
Al parecer, el acuerdo del telermanista se habría suscripto sobre el final de la gestión de Jorge Telerman, quien perdió las elecciones a manos de Macri, y a partir de una muestra de facilitarle la gobernabilidad con la aprobación de proyectos al mandatario ingresante.
Lo de Ferrali se agrega a la postulación de Gerardo Daniel Gómez Coronado, candidato de la Coalición Cívica, también con antecedentes en el radicalismo. En ese organismo a la vez podría desembarcar el ex legislador porteño José Palmiotti, avalado por el radicalismo PRO o bien ese candidato podría ocupar una silla en el ente. Al radical de Rabinovich entonces se acoplará el de la Coalición Cívica y el de PRO, pero también el kirchnerismo se inclinará por el candidato de Ivanna Centanaro, otra legisladora de pasado UCR que promueve a Andrés Alejandro Elisseche para una silla de defensor adjunto. Si faltaba alguno más para darles aire de Comité Capital a los organismos de control, el legislador Guillermo Smith (Coalición) será quien promueva a un candidato también para el Ente Regulador.
De esa manera, sólo resta que Macri apruebe los antecedentes de Ferrali para promoverlo como titular del ente y el Gobierno porteño habrá dejado en manos de la oposición los organismos de control, como un gesto de generosidad (sólo está obligado a concederlos en la Auditoría General porteña) hace las bancadas que pronto tendrán en sus manos la ley más importante para la gestión como es la aprobación del Presupuesto 2009.
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