Scioli, del campo al debate fiscal
-
Amplían denuncia contra Adorni y apuntan a gastos millonarios en Bariloche
-
Adorni, sobre los viajes: "Si tengo que dar más explicaciones en la Justicia, lo haré"
Daniel Scioli
Bien visto, a priori por los dirigentes rurales, Monzó llegará con la premisa de establecer un diálogo directo con los productores -lo que no necesariamente implica las entidades- y con un modelo de participación del Estado en el proceso oferta-demanda.
Comenzará a operar un mecanismo que buscará enfocar la política agropecuaria desde la demanda más que desde la oferta como históricamente ocurrió. El Estado deberá detectar qué productos se requieren e incentivar su producción. Parece simple. ¿Lo es?
Pero, mientras trata de ordenar un frente, Scioli tiene por delante varios temas calientes. Uno de ellos es la inseguridad que trató de surfear con su propuesta de reducir la edad de imputabilidad de los menores cuando se trata de delitos de gravedad.
Mañana, el gobernador se verá con los diputados nacionales por Buenos Aires para iniciar ese debate con la idea, todavía embrionaria, de introducir reformas en las leyes. La fórmula es repetida. Los diputados no parecen dispuestos a un acompañamiento ciego.
Entre tanto, fuera de la agenda más visible, se gesta otro tema delicado: el cierre del ejercicio fiscal 2008 y el diseño del Presupuesto de 2009, dos aspectos que aparecen viscosos y en los que hay más dudas que certezas.
Se habla, incluso, de una crisis de gabinete y de cierto malestar del ministro Rafael Perelmiter por las facultades de Alejandro Arlía, viceministro de gabinete, debajo de Alberto Pérez, y el traspaso de funciones de Economía a la cartera del jefe de Gabinete, operador de Scioli.
Un puñado de datos: en Economía, dicen -sin mostrar pruebas aún- que el déficit será de 2.700 millones. Entre analistas privados y algunas voces del gobierno admiten también sin papeles, que la cifra es mucho mayor, y se estiran hasta el doble, por encima de los 5.000 millones. Oportuno terrorismo frena el debate del Presupuesto.
Los incrementos, más la baja en la recaudación producto de la retracción en la actividad y la demora en los envíos de la Nación explicarían ese número que, a este ritmo, sería además el piso del rojo fiscal del año próximo.
Pero sobre el Presupuesto de 2009 poco y nada se ha hecho: existe el supuesto, simulacro puro, de que el texto se presentará a mediados de noviembre, pero hasta ahora la redacción está congelada. De hecho, el ministro del área no está en La Plata.




Dejá tu comentario