El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
No casualmente, también Lavagna ha recibido suspicacias de distinto tono sobre su participación en el escándalo de las carnes (léase distribución de la Cuota Hilton entre frigoríficos afines) o sobre Ecolatina, la consultora que el propio ministro en su momento fundó, en la cual aparentemente poco tiene que ver, lo que constituye una verdadera lástima para su bolsillo: parece que Ecolatina ha crecido mucho y progresado desde que él no está (o desde que él está en Economía). Estos elementos fueron repartidos, en parte, por el monopolio «Clarín».
Hay terceros excluidos que disfrutan con este cruce que, en verdad, por último ensombrecen al propio Gobierno Kirchner, tan celoso él de que fraudes o cohechos no rodeen ni vinculen su administración. ¿Llamará a la concordia a sus ministros otra vez? ¿O acaso deberá reclamarle pesquisas a la SIDE para descubrir, justo cuando se lanza la campaña electoral, si hay otros elementos detrás de las imputaciones periodísticas que sobrevuelan en torno a sus ministros? En principio, el Presidente tiene más de una duda, lo que no es habitual en alguien tan convencido de sus acciones.
Dejá tu comentario