Política

Servini: "Este fallo está digitado en mi contra"



La jueza federal María Romilda Servini aseguró que el fallo de la Corte Suprema que reestablece el límite de 75 años para los jueces en actividad es una sentencia "digitada" en su contra con el objetivo de desplazarla de una causa que vincula a Ricardo Lorenzetti con las supuestas maniobras irregulares del dinero del Fútbol para Todos.

"Pienso que este fallo está digitado en mi contra", afirmó Servini de Cubría en diálogo con ámbito.com. "¿No llama la atención que lo hayan apurado para salir ahora? A mí me llama la atención que salga en este momento, justo cuando los medios me están imputado que estoy en contra del doctor Lorenzetti", advirtió.

Según contó la magistrada, la sentencia del máximo Tribunal "estaba por salir" en diciembre pasado y se postergó hasta que la propia jueza de la Corte, Elena Highton de Nolasco, consiguió un amparo para continuar en su cargo. "Me llama mucho la atención. No sé si me quieren desplazar del Poder Judicial, diría que quieren desplazar de determinadas personas", recalcó, aunque aclaró que no ve una "mano" del Poder Ejecutivo detrás de la maniobra. "Quiero pensar que no. Tengo buena relación con la gente que depende electoralmente de mí, estamos hablando de las cosas que necesitamos para esta nueva elección, me vinieron a ver. Me extraña que sea por este lado", deslizó la funcionaria.

P.: ¿Usted cree que este fallo lo aceleraron?
M.R.S.: Exactamente.

P.: ¿Es parte de los aprietes que usted denunció en este medio?
M.R.S.: Exactamente.

P.: ¿Usted cree que esto es parte de un plan para sacarla del Poder Judicial?
M.R.S.: Exactamente. Primero fue mi hijo y ahora soy yo, porque tengo una denuncia contra el doctor Lorenzetti y no la cerramos y necesitan cerrarla. Es la denuncia que hizo (Elisa) Carrió.

En diciembre pasado, la diputada de Cambiemos presentó un escrito ante la Justicia federal donde vinculó al presidente de la Corte con un sospechoso intercambio de cheques entre clubes de fútbol y cooperativas, por el cual las entidades deportivas recibían de la AFA cheques diferidos y los cambiaban anticipadamente en mutuales "amigas" a cambio de altísimos intereses. Esa presentación recayó en el juzgado de Servini.

P.: ¿En qué situación se encuentra Lorenzetti en esa causa?
M.R.S.: No puedo decir nada, porque estoy investigado y Lorezentti está en la denuncia de la doctora Carrió, a mí no me surge nada. Es la causa de Fútbol para Todos y yo estoy investigando una mutual, dentro de varias mutuales, que la Cámara Federal me exigió que la investigue.

P.: ¿Es la mutual Pyme Rural?
M. R. S.: Si. Ahí se detectaron movimientos de cuentas de cheques de clubes. Estamos en una etapa muy inicial y no puedo hacer futurología.

Por mayoría, pero sin el voto Highton de Nolasco, la Corte restableció el límite constitucional de 75 años de edad para la función judicial, abandonando así su jurisprudencia anterior que posibilitaba a magistrados seguir en sus cargos una vez cumplida esa edad. Con esta medida, decenas de jueces quedan al borde de la jubilación si no consiguen una ratificación del Senado. Servini tiene 80 años, con más 25 al frente del juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N° 1.

P.: ¿Cree que alguien busca rédito político con este fallo de la Corte?
M.R. S: No puedo decirlo, porque desconozco muchas cosas. El sistema en la Justicia no está bien, no nos engañemos. El clima está raro, no es un clima normal el que estamos viviendo.

P.: ¿Qué significa raro?
M.R.C.: Hay organismos internacionales que están diciendo que se tienen que cubrir unas 200 vacantes, creo. Y ahora van a introducir 50 o 60 vacantes más, ¿eso no llama la atención?

P.: ¿Usted tiene miedo de seguir trabajando en estas condiciones?
M.R.S.: No tengo miedo, pero es desagradable trabajar así. La Justicia está muy desacreditada. Todos los de la Justicia estamos desacreditados frente a la ciudadanía. Hay que dar un viraje, hacer algo, la gente tiene que volver a creer en la Justicia porque si no se cree en la Justicia tampoco va a haber seguridad, y la gente pide seguridad y justicia.

P.: ¿Qué falta, entonces?
M.R.S.: Hace falta algo que haga que la gente crea en la Justicia, no podemos vivir de aprietes, basta de aprietes.

P.: ¿Estas situaciones le dan ganas de dar un paso al costado y dedicarse a otra cosa?
M.R.S.: Vengo de una familia judicial. Mi abuelo fue camarista en San Nicolás y mi tío en La Plata. Dos tíos y mi papá también fueron jueces. Tengo en la sangre la Justicia y tengo otro concepto. Vengo de épocas donde nadie me presionó. En épocas anteriores, salvo por el Yoma-gate, no he tenido problemas, y los que tuve han sido en palabras o resoluciones con las que hemos estado de acuerdo o no. Nadie me ha dicho si tengo que hacer esto o aquello. Nunca he vivido esta situación.

P.: ¿Desde cuándo sufre los "aprietes"?
M.R.S.: Desde el año pasado, no puedo precisar la fecha. El tema de mi hijo fue un problema que lo tuvimos todo el año.

P.: ¿Por qué cree que lo sacaron a Juan Cubría del cargo de administrador general del Consejo de la Magistratura?
M.R.C.: Porque no roba. Lo dijo la doctora Carrió y es tal cual. 'Usted no roba, no sirve'. Lo dijo René Favaloro cuando se suicidó: 'Es difícil ser decente en este mundo'.

P.: ¿Leyó el libro El Señor de la Corte, de Natalia Aguiar?
M.R.S.: Lo he leído. Yo sabía algunas cosas generales y ella las explica tal cual. La Justicia tiene que cambiar, no podemos seguir así.

P.: ¿Qué hay que hacer para que la Justicia cambie?
M.R.S.: Se tienen que dar cuenta todos de lo que pasa y la gente tiene hacer un viraje, darse cuenta de la situación en la que están. No creo que sea yo sola la que se siente mal, hay varios que se encuentran en mi situación.

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