El secretario de Estado de Asuntos Exteriores de Gran Bretaña, Jeremy Browne.
Gran Bretaña volvió a redoblar la apuesta contra el país por la soberanía de las Islas Malvinas. Ahora, el secretario de Asuntos Exteriores, Jeremy Browne, visitará al presidente de Chile, Sebastián Piñera, horas antes que arribe la mandataria nacional, Cristina de Kirchner, el próximo jueves 15 de marzo. Antes de su llegada, el funcionario inglés envió signos combativos que anticipan que su principal intención es desestabilizar la unidad regional de Sudamérica, a favor del reclamo argentino.
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Browne volvió rechazar una discusión por Malvinas, cuestionó las políticas aplicadas por el Gobierno con el apoyo de la región, y aseguró "la posición de Gran Bretaña sobre la soberanía de las islas se basa en el derecho de autodeterminación de los pueblos".
Al ser consultado si el conflicto por Malvinas es utilizado por el Gobierno británico para tapar problemas domésticos, tal como el Ejecutivo argentino le replica al premier inglés David Cameron, se negó a relacionarlo aunque hizo un comentario particular sobre la relación entre la coyuntura argentina y Malvinas.
"Creo que un argentino común quiere tener un buen empleo con un buen ingreso para su familia. Si fuese argentino, para mí sería mas importante tener una economía estable, baja inflación y puestos de trabajo, que las Malvinas, que la mayoría de los argentino nunca ha visitado y que no hace ninguna diferencia a sus vidas", afirmó Browne.
Cameron se encuentra arrinconado por la crisis económica que sacude a Europa, y tras imponer fuertes ajustes que incluyeron miles de despidos, enfrenta un fuerte malestar social.
En una entrevista concedida al diario El Mercurio de Chile, el funcionario británico se quejó de las medidas adoptadas por Argentina que dificultan la administración de insumos básico para las islas, como el decreto 256 q establece que todo barco que se proponga transitar entre los puertos del país y Malvinas deberán solicitar autorización previa.
"Esperamos que la gente en Chile, Brasil, Uruguay, y otros países vea que no esta bien cuando un país grande y poderosos establece un bloqueo para tratar de reducir la calidad de vida de la gente que vive en unas islas remotas", indicó con doble estándar el funcionario, ya que Londres siempre apoyó el bloqueo impuesto por Estados Unidos a Cuba.
"La posición de Gran Bretaña sobre la soberanía de las islas ya es conocida y se basa en el derecho de autodeterminación de los pueblos para decidir su propio futuro, un principio consagrado por Naciones Unidas", explicó el funcionario.
"Nos parece que es un buen principio que creo es bien entendido por todos los países. No veo que haya muchos países en el mundo diciendo que no quieren el derecho a la autodeterminación y que, por el contrario, creen que deben ser despojados de su derecho, puestos en manos de otro país y forzados a actuar contra su voluntad", agregó.
Por otra parte, Browne aseguró que "hace 30 años" Londres aprendió que aunque no consideren la vía militar, "siempre hay que estar preparados". Dejó abierta así, un posible nuevo enfrentamiento.
"Creemos que las Falklands (Malvinas) están bien defendidas y tenemos que defenderlas por la situación política creada por Argentina. No queremos iniciar un conflicto militar en Atlántico Sur pero hemos aprendido que siempre hay que estar preparados, incluso si uno quiere ser pacífico, y la gente de las Falklands (Malvinas) quiere vivir en paz para determinar su propio futuro. Lo aprendimos hace 30 años", sostuvo el secretario inglés.
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