10 de septiembre 2008 - 00:00

Socialistas intentan una tregua tras las trompadas

El eco de los incidentes del frustrado Congresodel socialismo en Parque Norte, el sábado último, llegó ayer a la Justicia con la denuncia penal, por parte de militantes del PS bonaerense, por las agresiones recibidas en la previa del encuentro.

Julio Fornelli, de Lomas de Zamora; Diego Lorenzo, de Arrecifes; y Aliro Ramos, de Almirante Brown, denunciaron que fueron golpeados cuando intentaban acreditarse para ingresar al Congreso y debieron ser atendidos por sus lesiones en el Hospital Fernández.

Ese elemento aparece en los argumentos de los socialistas de Buenos Aires, coordinados por Ariel Basteiro y Oscar González, para refutar la versión de Rubén Giustiniani de que los bonaerenses fueron los que agredieron. «Los heridos son nuestros», dijo González.

En paralelo, Giustiniani ratificó la intención de reunir esta semana a la mesa directiva del PS para fijar una nueva fecha para concretar el fallido Congreso. La intención del santafesino es avanzar, se indica, con la intervención de la filial bonaerense del partido.

«La fecha dependerá del debate interno, pero se mantendrán los mismos temas que estaban previstos para el sábado pasado», se anticipó desde el entorno del dirigente de Santa Fe, ex compañero de fórmula de Elisa Carrió, que preside el PJ en el plano nacional.
Giustiniani expone como fundamentos para esa embestida que González aceptó un cargo en el gobierno, y que Basteiro es diputado tras integrar la boleta del FpV, y que ese alineamiento con el kirchnerismo, lo ejecutaron sin autorización del partido.

Los bonaerenses, en tanto, sostienen que Giustiniani quiere intervenir el PS de la provincia -que tiene 30 mil afiliados- porque no está en condiciones de ganar las elecciones que el partido de ese distrito tiene pautadas para el 30 de noviembre, el mismo domingo que la primaria del PJ.

Ese trámite, que fue impugnado por los seguidoresde Giustiniani en Buenos Aires, dependedel juez federal con competencia electoral, Manuel Blanco, quien amplió la fecha para la inscripción de listas, pero ratificó la fecha de los comicios.

Sin embargo, en medio de esa tirantez y de las acusaciones cruzadas, los bonaerenses -a través de González- reiteraron su oferta de sellar un acuerdo de convivencia en la provincia con los sectores que responden a Giustiniani para evitar las heridas y el costo de una interna.

Vía intermediarios, Giustiniani escuchó ese ofrecimiento que consiste en que el grupo González-Basteiro, que postula como presidente del PS a Jorge Rivas -quien se recupera de una agresión que lo dejó postrado-, controle dos tercios de los cargos mientras el ala Giustiniani se quede con el tercio restante.


Ese ofrecimiento podría, si se calma la tensión, surgir como atajo para pacificar siquiera temporalmente la interna del socialismo que estalló antes de las presidenciales de octubre, cuando un grupo se acercó al kirchnerismo y otro construyó una alianza con Carrió.

Más allá de que no bajan su nivel de belicosidad, ambos sectores preferirían una salida negociada luego del escándalo de Parque Norte. Aparece, además, un tercer actor: Hermes Binner, que habría sugerido una resolución acordada para el conflicto del PS bonaerense.

De hecho, Binner -que se recorta como eventual candidato presidencial para 2011- envió un pequeño número de delegados al Congreso de Parque Norte, lo que se interpretó como un quite de respaldo a la avanzada que Giustiniani inició contra los bonaerenses.

Lo mismo hizo el porteño Roy Cortina que estuvo presente, pero no puso, se afirma, a todos sus delegados en el ring costero. Todo se explica: Cortina evalúa competir en la elección de legisladores porteños en la medida en que sean separadas de la nacional, y para eso quiere acercar posiciones con los distintos sectores del PS.

Dejá tu comentario

Te puede interesar