11 de agosto 2006 - 00:00

Solá busca en los bingos lo que Kirchner demora

Navega ya en Legislatura de Bs. As. proyecto para extender licencias del juego a cambio de adelantar canon que lo salva de la crisis
Navega ya en Legislatura de Bs. As. proyecto para extender licencias del juego a cambio de adelantar canon que lo salva de la crisis
Felipe Solá remitió a la Legislatura bonaerense su proyecto para extender hasta el año 2021 la licencia de explotación de las 46 salas de bingo que funcionan en la provincia de Buenos Aires. El texto ingresó la noche del miércoles y en dos semanas comenzaría a ser debatido.

Rodeado por una fuerte polémica, que amaga con agudizarse cuando se analice y someta a votación, la iniciativa de Solá se sostiene en la necesidad de una recaudación extra de 430 en un año marcado por el estigma de un déficit proyectado en, como mínimo, 700 millones.

La prórroga de las licencias de los 46 bingos que funcionan en la provincia -algunas de las cuales vencieron en julio último- tendrá como contraprestación el pago escalonado de 1.430 millones de pesos por parte de las empresas que explotan las salas de juego.

Ese es el argumento central de Solá, quien esgrime otras razones aleatorias: por caso, la óptica legalista de darle a la actividad lúdica en la provincia un marco normativo único, limando las diferencias de un negocio que se expandió casi al borde de las leyes.

  • Oposición

  • Se anticipa una pulseada no sólo porque el PJ se opondría -esa orden transmitió José María Díaz Bancalari, en teoría con mandato de Kirchner-, al igual que la UCR y poco se sabe del Frente para la Victoria pues está lejos de ser una gran familia mansa y amigable.

    Sobre todo, cuando se habla de dinero.

    La trama de la ley de prórrogase bifurca hasta reductos insospechados: 1) se trata de las salas bonaerenses, pero afecta a un empresario sureño; 2) está vigente, pero espera el voto nada fácil de los legisladores; 3) hace cálculos jugosos para un país con inflación de 10% anual. Veamos:

  • Primero lo simple. Solá espera recaudar 1.430 millones, 430 este año y los 1.000 restantes en 60 cuotas durante los cinco años siguientes a partir de 2007. Son cargos « extraordinarios», es decir, no afectarán los pagos futuros de canon e impuestos por parte de los bingueros. Detalle: el cálculo de los 1.430 millones se hizo a partir de estimar la rentabilidad de las 46 salas durante 2005 multiplicada por cinco. Es decir: si no mejoran los ingresos en los bingos, las empresas explotadoras no tendrían ganancia durante el próximo lustro. Claro que se garantizan 10 años adicionales de explotación, en los que deberán dar al Estado casi 40% de sus ingresos: 34% por canon, 4,5% de Ingresos Brutos y 1% de Sellos. Son números que parecen más de las empresas que de las autoridades.

  • La urgencia de Solá es financiera: arrancó 2006 con un déficit proyectado de $ 2.500 millones, logró de Nación 2000 millones y en el trascurso del año aumentó gastos por lo que al cierre de este año el rojo será de, al menos -dentro de un cálculo alentador-, 700 millones. Con 430 millones extras aportados por bingueros, Solá puede resolver la cuestión más urgente de caja, aunque deba encontrar otras alternativas para cubrir (lo más probable prorrogar pagos) el resto del déficit. Los otros 1.000 quedan para los próximos cinco años, que quizá lo encuentren todavía como gobernador si la Suprema Corte es sensible a su período de reelección. Revela, eso sí, una confianza ciega del gobernador en la política de control de precios de Guillermo Moreno: los mil millones se pagarán en 60 cuotas fijas, sin actualización alguna, en un país que se devora 10% de inflación por año.

  • Todo esconde, claro, una raíz política. Las prórrogas, más allá de las urgencias de regularización que mencionan Solá y Franco Laporta, interventor de Loterías, responden a la necesidad financiera y suponen un mensaje: desoídas sus súplicas de asistencia económica, el gobernador apretó un órgano sensible: prorrogan las licencias por 15 años con lo que amuralla el principal mercado lúdico al que aspira el sureño Cristóbal López, empresario con intereses en más de una provincia en el negocio de los bingos y que se hizo famoso desde el advenimiento del kirchnerismo. Todo un mensaje político.

  • Hay un detalle más. En el mensaje del a-23/06-07, que ingresó el miércoles por la noche, Solá hace una larga referencia a la necesidad financiera de Buenos Aires y vuelve con un punto que enfurece a Kirchner: el reclamo de una mejor y mayor coparticipación para la provincia. «Si bien las remesas de origen federal registran un sendero positivo en valores absolutos, la Provincia continúa acentuando la pérdida de participación relativa respecto de otras jurisdicciones: se estima que pasará de 21,3 en 2005 a 21,1 en 2006. En criollo: si Kirchner no impulsa una reforma de la Ley de Coparticipación, sin previo aviso y aunque altere al Presidente, Solá decidió prorrogar las licencias de los bingos, único recurso autónomo que dice tener la provincia para mejorar los ingresos, que no sea un aumento de impuestos, imposible en época preelectoral y cuando el gobernador fantasea con un tercer mandato. ¿Están, entonces, desligados la prórroga a los bingos, el intento de reelección y el reclamo de más coparticipación?

  • Los empresarios de los juegos de azar olfatean que la oferta conveniente que les aceptó Solá necesita un sustento mayor que la palabra del gobernador. Por eso pidieron que en vez de una resolución interna del Instituto de Loterías, se vote una ley provincial. Es la que Solá ingresó al Senado el miércoles último y la que comenzará a discutirse en pocos días. ¿Kirchner seguirá en silencio?
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar