Si bien ayer el gobierno fue superado en número en la calle por el campo, para la votación de hoy esa cifra no sería suficiente para vencerlo. Hasta anoche había dudas porque se consideraba que el kirchnerismo podía aventajar por apenas un voto a toda la oposición que se pronunciará en contra de la ratificación de la Resolución 125. Ese resultado arrojaba 36 votos a favor de las retenciones contra 35 negativos y una abstención. Ese escaso margen está basado en la incertidumbre sobre algunos senadores que son claves en la votación. No todas las gestiones que hizo personalmente Cristina de Kirchner para convencer a peronistas disidentes tuvieron un éxito inmediato. El caso más elocuente es el de la riojana Teresita Quintela, que a pesar de haber visitado el despacho presidencial el lunes por la noche, ayer no dio señales de vida ante la jefatura del kirchnerismo en el Senado.Aunque sí fue efectiva la Presidente con otra riojana, Ada Maza, quien rápidamente cambió su voto a favor del gobierno. Y no se sabe aún qué decidirá el fueguino José Martínez (que no obedece a su gobernadora Fabiana Ríos). Son sólo algunos de los casos que pueden modificar el resultado en una votación en la que es difícil hacer apuestas.
El kirchnerismo intentará hoy convertir en el ley en el Senado la Resolución 125 que estableció las retenciones móviles, más una serie de compensaciones a pequeños productores que tendrán vigencia sólo hasta el 31 de octubre de este año. De conseguir una victoria, será temporaria, no sólo porque el campo rechaza la ley y continuará con las protestas, sino también porque en dos meses el propio oficialismo deberá comenzar a discutir una nueva ley. Hasta el kirchnerismo en el Congreso reconoce que el costo político fue demasiado grande para aprobar una norma que no soluciona el problema y que, al mismo tiempo, termina teniendo un alto costo fiscal.
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El triunfo, de todas formas, no está ampliamente garantizado. El oficialismo reconocía anoche que estaba sólo un voto por encima de la oposición para conseguir la ratificación de la Resolución 125 que estableció las retenciones móviles. El resultado, de acuerdo con el último punteo de Miguel Pichetto, le daba 36 votos al gobierno contra 35 de la oposición. No importa aquí que algunos senadores no kirchneristas voten por su propio proyecto. Es decir, que los opositores no se concentren en la misma iniciativa. Sólo importa que en la votación original el gobierno consiga un voto más que el resto para su proyecto.
Cinco senadores seguían ayer entre las dudas que le complicaban el sueño a Miguel Pichetto. Uno de esos casos es el del fueguino José Martínez, que, aunque no se definió, se presume que votará a favor del gobierno. Hoy dará una conferencia de prensa a las 10 -minutos antes que se inicie la sesión del Senado- para explicar su postura. Ayer, la gobernadora de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos, tuvo que emitir un comunicado explicando que sus senadores no responden a la Coalición Cívica y tienen libertad de acción.
También tendrá presión la cordobesa Haideé Giri, que, aunque ya definió su voto a favor de las retenciones, ayer recibió un pronunciamiento de mujeres intendentes y diputadas de Córdoba que le exigían que apoye al campo. Desde diciembre, esta legisladora se ha asegurado un cargo en la Organización Mundial de la Salud en Suiza, en representación del gobierno.
Otra de las incógnitas es la riojana Teresita Quintela. Fue una de las citadas por Cristina de Kirchner a su despacho el lunes por la noche para convencerla de dar su voto a favor del gobierno después que esa misma mañana se había pronunciado en contra por considerar inconstitucional la Resolución 125.
A esa presión se suma que ayer recibió indicaciones de su provincia: el Frente del Pueblo Riojano, que anima Luis Beder Herrera, emitió un comunicado en el que les pidió a sus legisladores que «en esta difícil coyuntura voten a favor de la ley que ya ratificaron los diputados nacionales. Se trata de una decisión histórica para mejorar la equidad en la distribución del ingreso».
Pero a pesar de todos esos mensajes, Quintela no estuvo ayer en la reunión del bloque kirchnerista donde se organizó la estrategia para hoy en el recinto. Tampoco fue al acto convocado por Néstor Kirchner y hasta anoche la conducción del oficialismo en el Senado no tenía noticias de ella.
Más suerte tuvo Cristina de Kirchner con otra riojana, Ada Maza. Después de haber sido recibida en el despacho presidencial y luego en el de Alberto Fernández -quizás un desagravio por años de haberla evitado-, la senadora cambió su voto por el sí, al punto que ayer estuvo en el palco de legisladores en el acto de Néstor Kirchner.
Tampoco había señales ayer del catamarqueño Ramón Saadi, a quien el kirchnerismo da como voto a favor. En su provincia se aseguró ayer que apoyaría la ratificación de las retenciones móviles, pero nadie lo vio por el Senado.
De hecho, el diario «El Ancasti» consignó ayer que su hermana, Alicia Saadi, « habría mantenido contacto con el matrimonio Kirchner, para que el ex gobernador Ramón Saadi vuelque el voto mañana en el Congreso a favor de la ley de retenciones». Según ese medio, «las negociaciones que lleva adelante Alicia, ex senadora nacional, además del voto de su hermano a favor del proyecto oficialista, incluirían un cargo nacional para ella en un organismo de peso político». Esa vuelta a la política de la hermana del senador sería suficiente para volcar el voto, pero tampoco existían confirmaciones, al punto que Saadi tampoco estuvo ayer en la reunión final de su bancada.
Entre otros senadores en duda está la formoseña Adriana Bortolozzi de Bogado, esposa del vicegobernador Floro Bogado. Hasta ahora se mantuvo en su provincia sin dar señales sobre su voto, pero es seguro que no se apartará del gobierno.
Algo similar sucede con la correntina Isabel Viudez. El Partido Nuevo, que la llevó a la banca, le ordenó votar en contra de la Resolución 125. Pero la senadora quiere votar a favor del gobierno y así la tienen fichada dentro de los cálculos del bloque kirchnerista.
Otra incógnita es el radical K de Santiago del Estero Emilio Rached. Pichetto está convencido de que votará a favor de las retenciones y es uno de los votos contados dentro del resultado parcial que ayer tenía el bloque oficial. Pero el senador también estaba entre los que mantenían el silencio hasta último momento. Es uno de los casos que, ante la presión del campo, podría terminar volcándose hacia una abstención o pegar el faltazo en el recinto. De apoyar al gobierno, sería el único radical K que, por orden de su gobernador Gerardo Zamora, mantendría esa posición.
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