El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Y así fue, aunque no un calco de la marplatense. Desde el principio se intuían las diferencias, al menos para la visión de ciertos halcones que desconfían de una sociedad militar entre la Argentina y Venezuela. Se nutrían de esa idea por el viaje, hace varios meses, del general Informate más
Las distancias se manifestaron a través de la negativa para tratar cuestiones vinculadas al terrorismo y, también, a los conflictos irresueltos de fronteras, como la diferencia marítima ahora reactivada entre Chile y Perú. Eran, claro, planteos de Washington. Por lo tanto, por falta de afinidad, el grupo de 16 comandantes -como sugiere la información oficial- se dedicó a «analizar y aprobar recomendaciones de manuales vinculados al mantenimiento de la paz y de ayuda en caso de desastres». También, «la realización futura de conferencias especializadas». Lo que se dice, una cumbre casi inútil, una pérdida de tiempo, al menos para el viaje de todos los jefes del Ejército de América.
Dejá tu comentario