1 de septiembre 2008 - 00:00

Telerman, "pupilo" K para el ring porteño

En su táctica dual, mientras incita a Guillermo Moreno a construir peronismo puro y duro en la Capital, casi un castigo a Alberto Fernández, Néstor Kirchner deja prosperar una propuesta pretenciosa: recuperar para el universo K a Jorge Telerman.

Lo primero responde a una lógica básica: retraerse, volver al origen, reducirse al PJ. Lo hace en la provincia de Buenos Aires, trata de hacerlo en otros territorios y lo alienta también en la Capital Federal, donde el partido está formalmente conducido por su ex jefe de Gabinete.

Lo segundo sigue un criterio diferente, aunque no antagónico: tratar de seducir a sectores que no forman parte de la matriz del PJ clásico para quitarle posibles aliados a la oposición. En el caso del ex jefe de Gobierno, apunta sobre todo a Elisa Carrió.

Ambos movimientos tienen sus réplicas en otros territorios. Mientras se dedica, en persona, a la consolidación del PJ como herramienta electoral y soporte político, Kirchner permite que avance el armado de la gauche K como opción «progre» de su oferta electoral.

En ese marco aparece Telerman, a quien se lo venía mencionando como posible sucesor de José Nun en la Secretaría de Cultura de la Nación. El ex intendente capitalino negó que le hayan ofrecido el cargo, pero en el kirchnerismo afirman que la oferta existió.

Es más; afirman que Telerman arguyó que prefería seguir moviéndose con autonomía de la Casa Rosada -la que perdería de aceptar ser funcionario-, pero que, en cambio, estaría dispuesto a compartir un esquema electoral con el kirchnerismo en 2009.

Siempre con condiciones. La más densaes la ser candidato a legislador porteño y no a diputado nacional. Y, en este marco, aceptar ser el postulante K en la medida en que las elecciones sean desdobladas para no cargar con el peso pleno del kirchnerismo.

De hecho, la pulseada por legisladores porteños aparece más accesible que una de diputados nacionales, donde competirá seguramente Elisa Carrió y, por el macrismo, sigue dando vueltas la alternativa de hacerla jugar a la vicejefa de Gobierno, Gabriela Michetti.

En definitiva, la ilusión de Telerman es volver a pelear algún día por la Jefatura de Gobierno.

  • Dos vías

    Todo opera, sin embargo, en el terreno de la presunción anticipada. La opción de Telerman como candidato K forma parte del modelo que impulsa Kirchner y prevé sostener un núcleo pejotista, donde contener al PJ y los gremios, y otro con tendencia «progre».

    En ese marco, el nombre que siguen haciendo dar vuelta los kirchneristas es el de Carlos Heller como potencial candidato a diputado nacional. Pero, se sabe, también Aníbal Ibarra tiene la vista fija en 2009 como un escenario para poner en evidencia que sigue traccionando votos propios.

    Sea como fuere, Kirchner no tiene tropa propia pura más allá de las sugerencias de Guillermo Moreno de aplicar en la Capital una receta puramente peronista que induzca al gobierno a encerrarse en el PJ que, presume, tiene un caudal potencial de 20%.

    «Basta de los inventos como Filmus»,

    les ha dicho Moreno a dirigentes del PJ porteño, no albertistas, obvio. En rigor, la candidatura del ex ministro de Educación no fue otra cosa que un plan pergeñado por Alberto Fernández, que salió -y van...mal para la Casa Rosada.

    Otro de los protagonistas de la política porteña -aunque incursionó, además, en otras provincias- que anda dando vueltas es Rafael Bielsa que tiene un punto en común con Telerman: aparece, más por voluntad propia que por propuesta de otros, mencionado como sucesor de Nun.

    El ex canciller dice estar harto de un devenir sin las pasiones de la política y pide pista para volver a ser, como en otros tiempos, un habitante «full time» del planeta K. La negativa de Telerman de ir a Cultura le abre una chance, pero debe, todavía, superar otro escollo: Silvia Fajre.
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