10 de septiembre 2008 - 00:00

Terminó en un escándalo interpelación a ministro

Una jornada complicada vivió ayer el gobierno de Mauricio Macri, que cree que la protesta de colectiveros que mortificó a peatones y a automovilistas tiene un trasfondo político. Alimentó esa idea que en la Legislatura porteña se desató un escándalo contra el ministro de Educación, Mariano Narodowski, cuando era interpelado en comisión, donde se sentaron visitas poco usuales a esa casa como la titular del INADI, María José Lubertino, y «activistas del Partido Obrero», según el macrismo. Para coronar el día, el gremio de empleados municipales que conduce Amadeo Genta, lanzó una amenaza de paro de actividades y, por si faltaba algo, las entidades bancarias no recibieron con agrado que el mandatario porteño quiera cobrarles una deuda de hace seis años.

El Gobierno de la Ciudad finalmente envió un comunicado en el que acusa a militantes del Partido Obrero por la violencia que se desató contra el ministro de Educación que fue interrogado por más de tres horas en la Legislatura. Allí, la actividad comenzó con retraso para escuchar a Narodowski explicaciones sobre el otorgamiento de becas y la calidad de los alimentos que se proveen en las viandas que reciben los alumnos de las escuelas públicas. La visita se había suspendido, pero la amenaza de citar al ministro a una interpelación formal obligó al funcionario a concurrir cuando ya habían pasado tres horas de espera. Inicialmente, la cita se pactó en reemplazo de una interpelación formal en el recinto, trámite que suele convertirse en la antesala de castigos mayores para los funcionarios. Fracasó aquel pedido de interpelación, cuando la Coalición Cívica de Elisa Carrió decidió no aportar los votos. La bancada la preside Enrique Olivera, que también es titular de la comisión de Educación, donde los secunda el macrista Fernando de Andreis.

La entrevista culminó con agresiones de todo tipo, hasta el revoleo de elementos, que no pasó a más porque los diputados presentes afilaron los reflejos para impedir que un centenar de alumnos presentes le lanzaran vasos de vidrio al ministro simultáneamente con la propalación de insultos de todo tipo y el pedido de renuncia del funcionario, que terminó retirándose antes de lo previsto en medio de acusaciones de alto voltaje.

Hasta ese momento, el ministro llegó a informar que, con la ampliación de presupuesto por $ 6 millones que votó la Legislatura, se darían 15.812 becas más, cuyo recorte provocó la toma de 13 escuelas porteñas.

«En función del presupuesto con que contamos, más los 6 millones de ampliación presupuestaria que votaron los diputados la semana pasada, estamos en condiciones de poder mejorar ampliamente la distribución de becas», dijo el funcionario.

  • Errores

    También Narodowski, convertido en blanco de la oposición, reconoció que «hubo errores» cuando se decidió recortar la cantidad de subsidios a escolares a la mitad. «La actitud del ministro ha sido irreprochable porque, además, alentó tanto a los diputados como al público a trabajar en forma conjunta en un proyecto de ley que defina los criterios de asignación», señaló De Andreis y condenó «las agresiones verbales proferidas por un grupo de manifestantes que obligaron a interrumpir, que se debieron en gran medida a la intencionalidad política de algunos sectores».

    Estuvieron presentes diputados de todos los bloques y casi la bancada completa de PRO, que viene recibiendo duras críticas del gobierno macrista, que la acusa de no defender debidamente a sus funcionarios.

    Estaban también alumnos de escuelas, los que finalmente desataron el escándalo gritando consignas contra Macri, y el funcionario de Educación, a quien también le reclaman la reducción del contenido de las viandas. Estuvieron también los kirchneristas Cristian Asinelli, Juan Manuel Olmos y Gabriela Cerruti junto con otros diputados de la oposición como Patricia Walsh (Izquierda Unida), Verónica Gómez ( Socialismo), Gabriela Alegre (Diálogo por Buenos Aires), Liliana Parada (Igualdad Social) y Diana Maffía, junto a los macristas Fernando de Andreis, Oscar Moscariello, Victoria Morales Gorleri y, entre otros, Mónica Lubertino, quien es pariente lejana de María José, cuya presencia no se justificaba en la reunión, ya que no se entiende cómo quien tiene el deber de atender casos de discriminación ocupaba un lugar en las barras opositoras.

    Por el ibarrismo participó Gonzalo Ruanova, quien mantuvo una dura discusión con el macrista Cristian Ritondo, quien le espetó que no sea violento con el ministro y que las «escuelas están así por la gestión de ustedes».

    P.G.
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