La Presidente Cristina de Kirchner cuestionó los cortes de tránsito como modalidad de protesta y se pronunció a favor de que el Congreso Nacional sancione "una norma de respeto y convivencia urbana".
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Vamos a tener que legislar y la justicia actuar sobre estos casos, porque no podemos solos organizar las cosas. Porque luego pasa que se produce un disparo, un muerto", enfatizó la Presidenta y pidió "respeto a los demás ciudadanos", planteó que fue recibido con aplausos por buena parte del arco opositor.
La primera mandataria hizo esa propuesta luego de revelar que había dialogado con el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, por la toma del predio de Villa Lugano, donde un grupo de vecinos ocupó terrenos y no pudo ser desalojado.
"Todo el mundo tiene derecho a protestar pero no cortando las calles impidiendo que la gente vaya a trabajar. Creo que vamos a tener que legislar sobre una norma de respeto y convivencia urbana", planteó la jefa de Estado.
Cristina Kirchner recordó que el secretario de Seguridad, Sergio Berni, fue procesado por haber desalojado un corte en la Autopista Panamericana, por lo que advirtió sobre la necesidad de crear un sistema que permita "regular la convivencia".
"No puede ser que diez personas, por más razón que tengan, corten el tránsito y perjudiquen a miles. No puede ser que diez personas te corten una calle por más razones atendibles que tengan y que no pase nada", se quejó.
La Presidenta también aprovechó para cuestionar la jornada de protesta que el jueves protagonizaron organizaciones de izquierda, con cortes de tránsito en la ciudad y la provincia de Buenos Aires, y criticó que esta haya sido motivada por una "condena por homicidio".
"Los condenaron a los responsables de ese homicidio terrible, alevoso, porque fue sin defensa alguna, y (el jueves las organizaciones de izquierda) estaban protestando por esa condena. Cortaron la Panamericana por esa condena", criticó la mandataria.
La jefa de Estado aludió de esta manera al caso Sayago, un policía que fue asesinado en la ciudad santacruceña de Las Heras, en 2006, tras una protesta de petroleros y como consecuencia del cual en diciembre pasado fueron condenados tres trabajadores a cadena perpetua y cinco a cinco años de prisión.
"Lo patearon, murió, le reventaron los órganos, no salió a disparar, entre cuatro o cinco lo agarraron y lo mataron a palazos. Como un perro murió", dijo, a pesar de que las organizaciones de izquierda aseguran que "no hay pruebas" suficientes para incriminar a los trabajadores.
Dejá tu comentario