En medio de un paro de colectivos que cumplió ayer su tercer día en todo el país excepto en Capital Federal y el Gran Buenos Aires por falta de pago de salarios, el Gobierno nacional avisó que no subsidiará más la actividad. La advertencia del Ministerio de Transporte puso en alerta máxima al rubro en el que se desempeñan unos 35 mil choferes y desnudó la tensión creciente con el mecanismo de pagos que históricamente sostuvo a las empresas.
Ayer se desarrolló la segunda reunión virtual de la semana convocada por el Ministerio de Trabajo con la participación de la Federación Argentina de Transporte por Automotor de Pasajeros(Fatap), la Unión Tranviarios Automotor (UTA), la cartera de Transporte, con igual resultado que la del lunes. Los representantes de la cartera que encabeza Mario Meoni insistieron en que el Ejecutivo nacional no incrementará el volumen de subsidios y cada provincia deberá resolver por su cuenta el pago de sueldos atrasados.
El conflicto se remonta al año pasado cuando la gestión de Mauricio Macri transfirió a las provincias la responsabilidad del transporte público de pasajeros por automotor con un desembolso de subsidios y la premisa de que esos pagos irían en decrecimiento hasta quedar anulados. En ese punto la responsabilidad quedaría exclusivamente en manos de cada distrito. Desde entonces cada mes la actividad se desarrolló al límite con demoras en los pagos y amenazas constantes de una paralización.
Esa tensión alcanzó otro límite con la cuarentena. Desde el 19 de marzo la recaudación del transporte público de pasajeros por vía del cobro de tarifas llegó a su mínima expresión. La UTA sostuvo que la prestación del servicio se redujo a cerca de la mitad y, al menos en los primeros días del aislamiento social, preventivo y obligatorio, el caudal de pasajeros fue de entre 5 y 10 por ciento de lo habitual. Si bien ese volumen creció en los últimos días ni siquiera se acercó a los parámetros frecuentes.
El sindicato de lidera Roberto Fernández lanzó desde este lunes un paro de actividades por tiempo indeterminado en protesta por la falta de pago de sueldos a la gran mayoría de los choferes de todo el país. La excepción fueron los del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA, que concentra Capital y conurbano) donde el flujo de subsidios nacionales se mantuvo casi sin cambios tras el rebalanceo del año pasado. Anoche la medida de fuerza continuaba en casi todo el país.
Los empresarios de Fatap, por su parte, alegaron en la negociación ante Trabajo que sufren “un trato desigual” respecto de sus pares del transporte de larga distancia, cuyos trabajadores recibieron el pago de la mitad de sus salarios a través del programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP) del Gobierno.
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