La mejor música para los oídos del comandante Kirchner fue el discurso del almirante Jorge Godoy (foto), quien, copiando a Martín Balza en 1995 por orden de Carlos Menem, criticó a su fuerza, la Armada, por las aberraciones cometidas en el pasado Proceso militar y, por supuesto, condenó a sus antecesores en el cargo. Como no lo había hecho antes, ya que por el silencio se llega a jefe en las órdenes militares. Una alegría para el mandatario en su política de derechos humanos y, se supone, una negociación: ese mensaje fue un canje para que la Marina no perdiese la totalidad del predio de la Escuela de Mecánica de la Armada a manos de un museo. Ahora, por lo que se sabe, se habilitará un museo recordatorio de las víctimas de un solo lado, pero la institución conservará la mayor parte de las hectáreas. Esa presunta jugada de Godoy no fue entendida por sus colegas retirados, que abandonaron la sala cuando emprendía su mensaje autocrítico.
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