Cristina de Kirchner podría quedar librada de tener que padecer en sus primeros días de presidente un paro turístico. El gremio de Gastronómicos, que comanda Luis Barrionuevo, espera una oferta de las cámaras del sector para no concretar su promocionada medida de fuerza.
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Hoy, sobre el mediodía, los secretarios generales de ese sindicato se reunirán en Mar del Plata para definir si llevan adelante un paro. Reclaman el pago de un plus salarial para compensar las subas de precios producto de la inflación del último año.
Pero, según trascendió, las cámaras del sector planean hacerle llegar una oferta para que desistan de la medida de fuerza. De ese modo, el paro que afectaría sobre todo las zonas turísticas, atestadas de visitantes, no se llevaría a cabo. Se resolverá hoy.
Durante el fin de semana, el gremio decidió anunciar un plenariopara reclamar el pago de un adicional prometido. Anunciaron que los 200 mil afiliados al sindicato interrumpirían sus trabajos y que eso complicaría al turismo veraniego.
Compensación
Pero la amenaza parece haber logrado su objetivo. En el sindicato esperan que las cámaras les hagan una oferta que consistiría en un aumento de 30% de los salarios de los trabajadores del ramo que se desempeñan en las zonas turísticas.
Sería, en principio, una compensación temporal, para el período de vacaciones y sólo para los empleados que trabajan en destinos turísticos. En caso que no se avance en ese acuerdo, la costa sería un caos: el eventual paro de mozos sumaría complicaciones a los turistas.
De concretarse, posibilidad que ayer parecía un poco más lejana que durante el fin de semana, la medida de fuerza de los mozos sería el primer paro del año durante el gobierno de Cristina de Kirchner. Aunque no es contra la Casa Rosada, sería un mal comienzo para la Presidente.
En rigor, cuando la UOCRA de Gerardo Martínez decidió una serie de piquetes sorpresivos, tampoco era contra el gobierno, pero el malhumor rebotó sobre la Presidente que mandóal ministro de Trabajo, Carlos Tomada, a pedirle a Martínez que levanta la medida.
Se sumaría, además, a las acciones que programan los municipales de la Capital Federal que protestan por la decisión de Mauricio Macri de « barrer» a 2.000 empleados del Gobierno porteño.
Barrionuevo, por lo pronto, evitará generarle dolores de cabeza adicionales a los Kirchner. Pero, prometió que no cederá si no hay una oferta «interesante» por parte de las cámaras. Está, además, de fondo, la disputa por la CGT donde incide la palabra oficial.
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