El trotskismo del Partido Obrero -que ya no tiene ni representación en la Legislatura porteña-se solazó con la caída de Aníbal Ibarra pero, de paso, arrinconó al resto de la dirigencia política en el arco de los perdedores. Los hubo mucho, pero no todo en ese lote de perjudicados por la destitución del ex jefe de Gobierno en el juicio político por Cromañón. Veamos cómo lo dice el periódico partidario "Prensa Obrera".
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