El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Desenvuelto, lo atacaron casi porque estuvo en el gobierno de la Alianza como ministro de Defensa y un cronista le insinuó que estaba planteando una alternativa militar. «Mire -respondió López Murphy-, creo que en las últimas décadas los militares han dado muestras suficientes de que se han subordinado al poder civil y a la Constitución. Por favor, no imagine ni cree un problema donde no hay problemas. Ya tenemos muchos.» Por fin, hubo referencias a otros candidatos y al cual Lanata no demostró demasiada simpatía fue Adolfo Rodríguez Saá. Sobre el caudillo puntano, López Murphy reflexionó: «No compartí su gestión de pocos días y tampoco comparto su propuesta. Más bien la objeto.Y por dos razones. Me parece una imprudencia decirle a inversores italianos, alemanes, españoles que compraron papelitos argentinos de buena fe que ahora vamos a ver si esos papelitos son legítimos. No se puede decir eso después de varios gobiernos constitucionales y luego que el Congreso aprobó 18 presupuestos. Es casi un atentado contra el país. Lo otro que me preocupa es su capacidad para albergar gente de extremos opuestos en un mismo caldero. Creo que eso es volver a los '70 y todos sabemos cómo terminó eso: en la masacre de Ezeiza. Eso no lo quiero para el país».
Se cerró el programa, ya con López Murphy viento en popa, preguntándole el periodista sobre lo que tenía que hacer Eduardo Duhalde. «Creo -afirmó el candidato-que debería hacer lo que corresponde, despejarle el camino al sucesor.»
Dejá tu comentario