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24 de marzo 2008 - 00:00

UCR define reafiliaciones contra Cobos

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El radicalismo iniciará esta semana un proceso de reordenamiento interno que comenzará el jueves con la primera reunión del año del comité federal partidario y se cerrará en mayo con un seminario en Córdoba. Esta semana definirán cómo será el proceso de ratificación de afiliaciones al que convocó el jujeño Gerardo Morales, que en realidad terminará siendo una manifestación de voluntad opositora de las principales figuras de la UCR. Buscan, además, evitar que la UCR K termine ingresando nuevamente al partido para intentar tomar el control del comité nacional.

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Los seguidores de Julio Cobos ya se lanzaron formalmente como línea interna, durante el retiro que organizaron este mes en Junín. Ahora el comité nacional partidario quiere abrir un período de reestructuración para dejar afuera a los afiliados cercanos al gobierno e impedir que terminen presionando ante la Justicia para que se levanten las expulsiones e intervenciones de los distritos que en las últimas elecciones jugaron junto a Cristina de Kirchner.

  • Reforma

  • En paralelo al proceso de normalización que el kirchnerismo encara en el PJ, la conducción de la UCR lanzará un proyecto de reforma de la carta orgánica que también apuntará a reducir la composición de los órganos del partido, algunos de los cuales serán suprimidos o unificados.

    El objetivo de la movida es agilizar la toma de decisiones y tener más control sobre el rumbo de la UCR.

    Este proceso de «modernización» tendrá como modelo el Partido Socialista Obrero Español e incluirá un programa de reafiliación que será anunciado a principios de abril. Ese paso no será fácil: legalmente no se puede pedir a los afiliados ratifiquen un acto que ya está vigente. Sólo sería posible una reafiliación general, dictada por la Justicia, por ejemplo, ante denuncias por errores en los padrones. Pero no parece ser el camino que emprenderá la UCR.

    La idea es que todos los radicales, incluidos desde Raúl Alfonsín hasta el propio Gerardo Morales, deberán ratificar en una declaración jurada su respeto a la doctrina del partido, a las reglas establecidas en la carta orgánica, a las decisiones de la última Convención Nacional de Rosario y jurar que nunca jugarán otro rol que no sea el de opositor.

    «Quienes no ratifiquen su fidelidad a la identidad radical no perderán su categoría de afiliados, pero no podrán ser militantes activos: no se les permitirá constituirse en autoridades partidarias ni ser candidatos por la UCR en ninguna elección», anunció el vocero del comité nacional Emiliano Afara.

    Así, cada afiliado deberá estampar su firma en un documento que será presentado en cada comité provincial y trasladado luego al nacional para la confección de un registro depurado que permitirá a la conducción partidaria saber realmente cuántos militan en la oposición al kirchnerimso. Por lo tanto el acto será meramente político y no tendrá, en realidad, relevancia legal, aunque se prometa que quienes no firmen ese reempadronamiento no podrán ser candidatos en ninguna lista de la UCR.

    Mientras la corriente «Radicales en la Concertación» pone en marcha su campaña de acercamiento a dirigentes de todo el país con la intención de llevarlos hacia aguas propias, la militancia de la UCR orgánicaretrucará con rondas de visitas a «todos los radicales desparramados en todas las provincias» para instarlos a firmar el acta de fidelidad al partido.

    El cierre de todo ese plan se hará en un Seminario Nacional del partido previsto para el 8, 9 y 10 de mayo en Villa Carlos Paz, que estará «abierto a todo el radicalismo» para un debate acerca de estos proyectos de reforma en el partido.

  • Documento

    De este seminario, en el que no está previsto que concurran sectores del radicalismo K ni aliados a la Coalición Cívica de Elisa Carrió, surgirá un documento de intención que será elevado como hoja de ruta a la próxima Convención Nacional que se reunirá nuevamente en julio.

    Mientras tanto, los radicales seguirán jurando fidelidad a las resoluciones de la Convención de Rosario, donde se dio el puntapié inicial para armar la fórmula con Roberto Lavagna.

    Este encuentro en Córdoba será una reedición del Congreso doctrinario de octubre de 2004, que concluyó con la ratificación de la postura socialdemócrata del partido, a pesar de los enfrentamientos que hubo entonces entre las posturas del alfonsinismo y las que sostenía el presidente partidario, el chaqueño Angel Rozas.

    La convocatoria formal a este seminario se realizará este jueves en la primera reunión del año del Comité Federal de la UCR, representado por los titulares de los comités de cada uno de los distritos del país, los diputados y senadores nacionales y la mesa de conducción del radicalismo.

    Entre los temas previstos para el debate en la sede de Alsina, se incluyó también la situación de intervención partidaria que todavía rige en los distritos «radicales K» de Tierra del Fuego, Mendoza, Corrientes, Santiago del Estero y Río Negro.
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