El inesperado relevo del vicepresidente de Venezuela, Jorge Rodríguez, dispuesto por Hugo Chávez, estaría motivado por la estrecha relación del saliente funcionario con el abogado Moisés Maiónica, detenido en Miami en el marco de la investigación por el caso Antonini Wilson. Esa ligazón comercial podría tomar estado judicial en las próximas audiencias en la Corte del Distrito Sur de Miami.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Los investigadores de la fiscalía a cargo de Thomas Mulvihill creen que las amenazas vertidas contra Guido Antonini Wilson para que ocultase el origen y el destino de los u$s 800.000 fueron parte de una trama urdida con conocimiento de la oficina del saliente vicepresidente.
Rodríguez, médico de profesión e hijo del célebre líder de la Liga Socialista venezolana, asesinado por fuerzas policiales, asumió como vicepresidente el 8 de enero de 2007 tras desempeñarse como titular del Comando Nacional Electoral (CNE) y encargarse del referendo presidencial de agosto de 2004 que ratificó la continuidad constitucional de Hugo Chávez como jefe de Estado.
Selección
En febrero de 2004, las autoridades electorales venezolanas seleccionaron a la empresa Smartmatic para suministrar la tecnología que automatizara los procesos de votación y escrutinio de las elecciones que se celebrarían ese año en Venezuela. El abogado Moisés Maiónica habría actuado como apoderado de Smartmatic y realizado toda la ingeniería legal y financiera con el visto bueno del entonces titular de la CNE y ex vicepresidente de la Nación, Jorge Rodríguez. La empresa española Indra y la compañía Deabol también se habían presentado a la licitación obtenida por Smartmatic.
Smartmatic, según su propia presentación corporativa, es una empresa multinacional especializada en el diseño y despliegue, de comienzo al fin, de soluciones tecnológicas de alta complejidad, orientadas a aplicaciones específicas. Con la mejor tecnología de punta, una innovación continua, y comprobada calidad en procesos y resultados, Smartmatic está organizada alrededor de tres áreas fundamentales de negocios: sistemas automatizados de votación, sistemas de seguridad inteligentes e integrados para áreas geográficas extensas y soluciones completas para el registro y autenticación de personas.
Smartmatic fue fundada en el año 2000 como una empresa derivada del Departamento de Investigación y Desarrollo de Panagroup CA. Desde su creación, más de 97% de las acciones de Smartmatic está en manos de los fundadores de la empresa: Antonio Mugica (CEO), Roger Piñate (CTO), Alfredo Anzola (CFO) y Jorge Massa. La junta directiva de la firma está conformada por Alfredo Anzola, Roger Piñate, Antonio Mugica Sesma y Jorge Massa. Actualmente, cuenta con más de 200 empleados distribuidos en oficinas en Estados Unidos, Barbados, México, Venezuela, España, Filipinas y Taiwán.
En marzo de 2005, Smartmatic aprovechó los beneficios de unos 120 millones de dólares logrados tras sus acuerdos para las elecciones de 2004 con el Ejecutivo venezolano, para adquirir la empresa Sequoia Voting Systems, con base en Oakland (California). La firma tiene instalado equipamiento de votación en 17 estados de EE.UU. y en Washington DC. La legisladora demócrata Carolyn Maloney, que ya preguntó en mayo al ejecutivo estadounidense por esta cuestión, subrayó que el gobierno debería saber quién es propietario de esas máquinas, porque «es una cuestión de seguridad nacional».
Smartmatic es investigada desde el año 2006 por la Justicia Federal del estado de Florida por los supuestos delitos de evasión tributaria y exacciones ilegales (pago de coimas). El Departamento del Tesoro norteamericano también instruye un sumario contra la empresa desde mediados del año pasado.
Los voceros de la empresa rechazaron oportunamente las acusaciones vinculándolas a una venganza por el despidode personal de la firma con sede en la ciudad de Boca Raton.
De acuerdo con una investigación realizada por el diario «El Nuevo Herald», Smartmatic es una firma cuyos dueños son ciudadanos venezolanos, y que el año pasado adquirió Sequoia Voting Systems, de California, a través de la cual amplió su penetración en el mercado electoral de Estados Unidos. Sequoia, que no es objeto de investigación federal, provee máquinas electrónicas de votación en el distrito de Columbia y 16 estados, incluyendo el condado Palm Beach, en Florida.
Smartmatic se ha convertido en el principal abastecedor de tecnología electoral del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela, y tuvo a su cargo las elecciones presidenciales del domingo 3 de diciembre.
Comisión
De acuerdo con las investigaciones preliminares de las agencias del gobierno americano, Smartmatic habría pagado una multimillonaria comisión a un conocido ex militar venezolano para obtener un contrato de $ 90 millones con el CNE destinado a automatizar la votación para el referendo revocatorio de agosto de 2004.
La agencia federal de impuestos (IRS) busca determinar si se produjo una evasión al fisco estadounidense de más de $ 12 millones en impuestos en los últimos dos años, incluyendo unos $ 4 millones que supuestamente transfirió a la casa matriz del holding en Barbados, de los fondos obtenidos por el segundo contrato que obtuvo con el CNE para las elecciones regionales de 2004 en Venezuela.
«Recientemente hemos llegado a creer que dos ex empleados de Smartmatic están haciendo alegaciones sin fundamento sobre la compañía y parecen estar actuando de forma inconsistente con acuerdos de separación y confidencialidad con la compañía», sostuvieron los voceros de la empresa en un comunica do repartido a la prensa.
Según los documentos, Smartmatic habría realizado siete pagos a Morris Loyo, un capitán retirado de la Fuerza Aérea Venezolana con amplias conexiones en el gobierno chavista antes de realizarse el referendo revocatorio, los cuales aparentemente no fueron reportados al IRS. Luego supuestamente hubo otros dos pagos a Loyo posteriores al evento electoral que sí fueron declarados, y que formaban parte de un contrato entre Smartmatic y el ex militar. En el trato se estipulaba una comisión de ventas de $ 1,5 millón por haber ayudado a obtener el contrato de poco más de $ 90 millones para el referendo.
En total, la firma de Boca Raton pagó a Loyo $ 4,128,850 a través de nueve transferencias a una cuenta del ex militar en el Banco Hapoalim BM en Nueva York, indican los papeles a los que accedió «El Nuevo Herald».
«En la declaración de impuestos de Smartmatic correspondientes a 2004, sólo aparece declarado como comisiones de venta un total de $ 1,5 millón al señor Loyo, cuando en realidad [éste] recibió por lo menos $ 2,6 millones adicionales en pagos no declarados al IRS», dijo una fuente familiarizada con la investigación.
Dejá tu comentario