29 de octubre 2008 - 00:00

Valijero: sentencia en Miami en cámara lenta

El jurado que debe sentenciar en Miami al venezolano Franklin Durán acusado de conspirar y actuar como agente extranjero en territorio estadounidense para encubrir el escándalo del valijero Guido Antonini Wilson no consiguió ayer ponerse de acuerdo en un veredicto unánime. Después de tres días de deliberaciones los 12 jurados debieron pasar a otro cuarto intermedio hasta hoy, tras haber revisado nuevamente la documentación relacionada con el caso.

La traba se produce, como en muchos de estos casos, porque el jurado debe emitir un veredicto unánime. De encontrarlo culpable, Durán afrontaría una condena máxima de 15 años de prisión por ambos cargos.

La jueza Joan Lenard comunicó ayer a las partes que el jurado acordó seguir hoy sus deliberaciones. Tras la sesión, el fiscal Thomas Mulvihill confirmó que por tratarse de un caso de la jurisdicción federal de Estados Unidos, el jurado no tiene un límite para deliberar.

La discusión no es fácil. A pesar de las grabaciones que consiguió el FBI con ayuda de Antonini Wilson sobre las conversaciones entre Durán, Carlos Kauffmann (otro de los implicados que se declaró culpable), Antonini e inclusive el ex camarista argentino Guillermo Ledesma, sobre los intentos de convencer al valijero de hacerse cargo de la culpa, viajar a Buenos Aires a declarar y ocultar el origen y destino de los fondos y de la existencia de una credencial de la Inteligencia Naval venezolana que se le en contró a Durán el día de su arresto, el abogado defensor, Edward Shohat, consiguió instalar algunas dudas.

Shohat acusó a Antonini de armar una trampa, utilizando para esto al FBI, para quedarse con fondos y empresas de Durán. Esa terminó siendo la base de la defensa que ahora discuten los jurados.

Los fiscales Thomas Mulvihill y John Shipley acusaron al empresario venezolano de seguir las órdenes del gobierno de Hugo Chávez, junto con otros tres venezolanos y un uruguayo para ocultar que el dinero encontrado en la valija en aeroparque el 4 de agosto de 2007 era un aporte venezolano a la campaña presidencial de Cristina de Kirchner. Shohat negó que Durán

actuara como agente del gobierno venezolano y afirmó que su única intención era ayudar a Antonini, su amigo de hace 20 años. «¿Cómo puede ser delito sugerirle a un amigo que contrate a un abogado?», dijo ante el jurado del viernes pasado cuando presentó su alegato.

Mulvihill refutó ese alegato de la defensa reiterando que Durán era un supuesto agente a quien su gobierno le encomendó la misión de encubrir el origen y el destino de los u$s 800.000: «¿Ustedes se imaginan lo que significa el hallazgo de un dinero que envía un gobierno a las elecciones de otro país? Por eso era importante ocultar los hechos», dijo y le recordó al jurado que en el momento del escándalo Néstor Kirchner era el presidente de la Argentina y su esposa Cristina la candidata a sucederlo. Entre esos razonamientos se debate desde hace tres días el jurado aún sin llegar a un acuerdo.

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