Una misión encabezada por la secretaria de Medio Ambiente de la Nación, Romina Picolotti, viajará a Washington el lunes próximo con una misión que es casi una epopeya: torcer la voluntad de los asesores del Banco Mundial que deberán decidir si la entidad otorga el crédito u$s 170 millones que solicitó Botnia para completar su instalación frente a las costas argentinas de Entre Ríos. En rigor, ese organismo estaría en condiciones de habilitar el préstamo la primera quincena de este mes; por eso la llegada de la ex abogada de los ambientalistas de Gualeguaychú resulta crucial en el proceso contra la radicación de la empresa finlandesa en Fray Bentos, tras la desactivación del proyecto de la española ENCE.
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«Estos proyectos no deberían ser financiados por el Banco Mundial, que debería mantener un rol de absoluta neutralidad en este conflicto y suspender cualquier tipo de consideración hasta que La Haya resuelva la controversia», sostuvo la funcionaria.
Como anticipo de lo que será su estrategia en los Estados Unidos, Picolotti envió en las últimas horas a los directores del BM un dossier sobre el conflicto de las pasteras y la posición argentina. En tanto, una misión preliminar se reunirá con los funcionarios para que Picolotti no llegue la semana próxima a contar la historia de cero.
«Tenemos que librar toda la lucha hasta el final más allá de los resultados, permanecer en vigilia y demostrarle al mundo que Gualeguaychú y la Argentina están alertas a cualquier movimiento», dijo la titular de la cartera de Ambiente.
«Hay apuestas a nivel internacional -agregó-, que afirman que Gualeguaychú y el Estado argentino se van a cansar y abandonarán esta lucha».
Pero además, la funcionaria tendrá otro frente de tormenta en Washington si finalmente se cruza en el mismo escenario con el ministro de Economía de Uruguay, Danilo Astori, que llegaría a esa ciudad para asegurar la cesión del crédito.
La semana entrante, el directorio del Banco Mundial definirá la aprobación de ese crédito, instancia para la cual se descuentan los respaldos de los Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea. En ese punto, precisamente, es que la Argentina se encamina prácticamente hacia una derrota, a pesar de la votación que el futuro representante del gobierno ante el Banco Mundial, Félix Camarasa, hará contra los créditos de la Corporación Financiera Internacional (CFI).
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