Jorge Telerman y Horacio Rodríguez Larreta mantuvieron anoche la primera reunión formal referida a la transición hacia la asunción de Mauricio Macri en la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
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La primera cita, la semana pasada, había sido calificada como «más general», por eso Macri encomendó a Larreta -quien será el jefe de Gabinete en el futuro gobierno- que mantenga un seguimiento sobre los temas que le interesa resolver durante julio.
En principio la preocupación es terminar con el ejercicio sin déficit, algo que aún no puede resolver el ministro de Hacienda, Sergio Beros, quien junto con Telerman recibieron a Rodríguez Larreta.
Además, el nominado jefe de Gabinete de Macri le llevó a Telerman el listado de los interlocutores que tendrá cada ministro durante la transición, es decir, su «gabinete sombra» de estilo inglés.
Macri, antes de irse el lunes a Francia, reunió a ese staff al mediodía y les entregó un instructivode tres carillas sobre lo que tienen que mirar en cada despacho: las cuentas, el personal, las obras, los gastos, leyes que los rigen, etcétera.
Les dijo además que «ninguno se considere ministro» porque los haya designado para espiar a los titulares de las áreas de Telerman. Por cierto en el grupo, la legisladora electa María Eugenia Vidal (una de las más activas en temas organizativos en el macrismo) especialista en temas sociales, rechazaría ocupar una cartera porque tendrá un bebé recién nacido al momento de asumir. Pero Vidal fue designada por Macri para investigar el Ministerio de Derechos Sociales del cual Telerman recientemente desalojó a la ahora kirchnerista Gabriela Cerruti. Otro que rechaza ocupar un ministerio, pero que será «interlocutor» en temas de seguridad, es el peronista Cristian Ritondo -también electo legislador-, quien junto con Eugenio Burzaco monitorearán el Ministerio de Gobierno que conduce Diego Gorgal.
Ministeriables
Las otras designaciones, aunque Macri lo niega ahora, corresponden a los ministeriables que ya se vienen mencionando: Mariano Narodowsky (Educación), Pablo Chain (Obras Públicas), Néstor Grindetti (Hacienda), Carlos Tramutola (Medio Ambiente y Espacio Público) e Ignacio Liprandi (Cultura).
Ese encuentro pretendía para el macrismo retirarse con un proyecto de achicamiento de gastos que impulsaría Telerman hasta fin de año para dejar a Macri el ejercicio sin deuda.
Pero Beros aún no terminó la ronda con cada uno de los ministros para que le expongan cuánto y en qué pueden achicar el gasto. En principio buscan reasignar partidas para reunir los $ 560 millones que faltarán del Presupuesto 2007 para hacer frente al aumento salarial que el plantel municipal ya viene cobrando, pero que no estaba previsto en las partidas.
Los funcionarios porteños creen que la solución para dejar las cuentas como les pide el macrismo es solicitar a la Legislatura la emisión de deuda en bonos, pero Macri quiere en su gestión tomar créditos internacionales para obra pública (le ha pedido a Néstor Kirchner los avales para cuando los tramite en su momento) y pretende no arrancar con un presupuesto cuyo endeudamiento no esté claro.
Los legisladores tampoco aprobarían la emisión de bonos, que ya le negaron al ex ministro Guillermo Nielsen el año pasado.
Por eso en la Comisión de Presupuesto de la Legislatura que preside el kirchnerista Juan Manuel Olmos, comenzaron a estudiar las cuentas. Por un lado no creen que la situación sea tan grave y por otro aseguran que será « inminente» el envío del proyecto del gobierno para reasignar partidas.
Los legisladores pidieron al procurador porteño Agustín Zbar, mediante una nota, que explique si será posible recaudar $ 214 millones de cobro de deudas fiscales que se están ejecutando, lo que aliviaría la situación.
Por otra parte consideran que el crecimiento económico a nivel nacional les reportará un dinero adicional de la baja cuota de coparticipación que cobra la Capital Federal y que «por la intervención de la AFIP en las transferencias inmobiliarias se aumenta lo previsto en el cobro del impuesto a los sellos». Otro dato es que la Ciudad subió sus ingresos por el impuesto a las patentes, pero en cambio el principal recurso, Ingresos Brutos, no estaría aportando lo previsto en el cálculo de los $ 9.394 millones que se calcularon para 2007.
De ese modo, una de las ideas de los funcionarios de Telerman es el llamado a una moratoria que aprobara la Legislatura para recibir fondos de los deudores de Ingresos Brutos y bajar en parte el faltante para cerrar el ejercicio sin rojo.
El otro punto que el macrismo quiere conocer es cuántos contratos de personal pueden darse de baja hasta fin de año, ya que presumen que habría una partida de empleados «ñoquis» en el Gobierno de la Ciudad.
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