27 de marzo 2003 - 00:00

Consejos de un inversor cauto

Durante ocho días de operación consecutivos, del 12 al 21 de marzo, las acciones estadounidenses subieron porque la guerra contra Irak había comenzado. En total, el alza fue de cerca de 12 por ciento.

Escuchando las noticias, pienso que los inversores están empezando a concluir que esta guerra contra Irak podría no ser tan fácil para Estados Unidos y sus aliados como la de 1991.

Estados Unidos ganará. La pregunta es, ¿a qué costo? La guerra comenzó la noche del miércoles 19 de marzo. Los dos días de mayor alza fueron el 13 y el 17 de marzo. El índice Standard & Poor's 500 subió 3,5 por ciento cada uno de esos dos días. El lunes, las cosas empezaron a cambiar y el S&P 500 cayó 3,5 por ciento.

En la guerra de 1991 hubo 151 bajas estadounidenses. Parece que esta vez el saldo será mayor.

Espero que Saddam Hussein no despliegue armas químicas o biológicas. No obstante, existe el riesgo. Espero que Israel, de ser atacado, no ejerza represalias y extienda la guerra. Pero no tenemos garantía alguna. Espero que Bagdad resulte fácil de dominar. Sospecho que no lo será. En 1991 no llegamos a la capital iraquí, así que no hay precedentes para hacer previsiones. Espero que Saddam Hussein no tenga agentes adiestrados en Estados Unidos para cometer atentados terroristas. Pero una vez más, ¿quién lo sabe?

Si la guerra no termina rápidamente, esos elementos de incertidumbre harán pensar a los inversores. Me gustaría mucho que Estados Unidos tuviera una victoria rápida y decisiva. No obstante, como inversor tendré que manejar activos conforme a la realidad que veo.

•Suposición

Por el momento, estoy invirtiendo bajo la suposición de que la guerra durará cuando menos varias semanas, que las bajas serán incómodamente elevadas y que el resultado político será peor del que esperamos.

En consecuencia, tengo un nivel superior al promedio de posiciones en corto (apuestas contra acciones seleccionadas) en min desempeño tan bueno.

Francamente, la debilidad en las acciones de defensa me confunde.
Aunque Saddam Hussein se retire mañana, Estados Unidos todavía necesitará aumentar sus gastos en defensa en los próximos tres a cinco años.

Ya sea que usted tenga un plan de ir con la corriente o contra ella, de cualquier forma probablemente desee saber cuáles acciones y grupos de acciones encabezaron el alza de 8 días.

• Los grupos de mejor desempeño en el S&P 500 del 12 al 21 de marzo fueron los de software y servicios de Internet, aerolíneas y hoteles, que subieron entre 24 y 26 por ciento.

• Los grupos de peor desempeño fueron las instalaciones de atención médica, las tabacaleras, las firmas de exploración petrolera y de gas, que bajaron entre 2 y 3 por ciento.

Pueden extraerse algunos mensajes de estas situaciones. A los hoteles les va bien cuando la gente viaja mucho, y la gente viaja cuando se siente relativamente segura en relación con el terrorismo y la economía.

En virtud de que el tabaco es una industria con ventas estables, normalmente tiene un buen desempeño en los mercados a la baja.
Para este grupo estar débil significa que los inversores apostaron a que la crisis en Irak terminaría pronto y que el sol brillaría de nuevo sobre el mercado accionario.

•Desacuerdo

El mal desempeño de las firmas de exploración petrolera y de gas sugiere que los inversores piensan que pueden contar con un suministro petrolero estable de Oriente Medio. No estoy de acuerdo.

De las 500 acciones registradas en el S&P 500, la de mejor desempeño durante el período de ocho días fue
Delta Air Lines, que subió 67 por ciento. Otros ganadores son TMP Worldwide, que subió 41 por ciento; Mirant Corp., 37 por ciento, y El Paso Corp., 33 por ciento.

Nuevamente algunos mensajes saltan a la vista.
Mirant y El Paso eran participantes en el juego de operación energética. Son acciones especulativas de alto riesgo.

El avance de Delta, como el de las acciones hoteleras, sugiere que los inversores esperan que los estadounidenses se muevan con más confianza en el país en un futuro no muy distante.

Tomemos el alza de Delta con ciertas reservas. El incremento de 67 por ciento se dio desde un precio cercano al mínimo en 20 años.

Podría estar cometiendo un grave error, pero
por ahora me estoy apartando de las acciones de hoteles y aerolíneas. Planeo comprarlas cuando el mercado cambie de rumbo. Las aerolíneas y los hoteles son acciones volátiles, así que la persona que las compra o vende en el momento correcto puede obtener grandes ganancias. Pero el momento es cosa de juicio, suerte y presentimientos.

No sé si debo esperar a tener la razón esta vez o no.
Mi lado patriótico quiere que esté equivocado; pero el inversor necio que vive en mí quiere tener la razón. El mercado decidirá.

(*) Director general de Dorfman Investments en Boston.

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