25 de enero 2003 - 00:00

Duhalde se reúne hoy con Krueger y Powell; también con Fox

Lo hará en Davos, Suiza, donde se realiza el Foro Económico Mundial. Duhalde se verá por primera vez cara a cara con Krueger. Hoy el presidente dialogará con Powell sobre el conflicto con Irak. El mandatario mexicano, Vicente Fox, también será parte de la agenda de Duhalde. Ayer el presidente se reunió con el ministro de Economía francés, Francis Mer, quien le expresó la preocupación del gobierno de Francia por la demora en las subas de las tarifas. Qué hace hoy Duhalde en Davos

Davos, Suiza (Enviado especial).- Eduardo Duhalde se verá en la mañana de hoy por primera vez en su vida con Anne Krueger, la vice directora del FMI con quien tiene cita en una sala del coqueto Hotel Belvedere donde se alojan los dos. El presidente viene con el gesto fiero; entiende que ha convencido al mundo de las lindezas de su administración y que el acuerdo conocido ayer es una derrota de la Krueger.

Sabe que ésta viene con la carga de la derrota en el seminario interno del FMI, adonde se discutió su polémica idea de que los países en default tienen que recibir el mismo trato que una empresa en quiebra, y no fue aprobada, al menos en los términos en que ella defiende esa idea que, cuidado, no es de ella, se la encargó para desarrollar el G-7, foro de los países más ricos del mundo.

Duhalde le desarrollará el mismo speech que ayer ante el ministro de Economía de Francia, Francis Mer: que la crisis no es de su gobierno sino de 2001, que la crisis trae inseguridad y que eso lesiona los derechos de todos, asalariados estatales y jubilados, a los que se les bajó el salario, y los tenedores de títulos-país. Una joya de explicación que no festejó el francés ni festejará la Krueger.

En esa reunión, Duhalde hará una alusión al plan Krueger para los países en default: recordará que él expuso una idea similar ante la OEA en 1992, que los países acreedores creasen un fondo de garantía para los países "pyme" similar al que tiene Estados Unidos para las pymes de su país y que él imitó como gobernador de Buenos Aires. Cuando un país pyme no puede pagar, dice Duhalde, que se haga cargo ese fondo de satisfacer la deuda. Esta idea, como la de Krueger, no avanzó quizás porque descansa en una caracterización casi canalla de las pymes: pyme es el que no paga.

• Agenda grande

En la primera jornada en este Davos, que le sirve más a Duhalde un presidente que se va que a un país que cambia de presidente en cuatro meses y cuyos programas futuros nadie conoce, el presidente logró entrar en la agenda grande. Por la tarde, el embajador en Suiza, Guillermo González, le trasmitió la inquietud de la delegación estadounidense de una entrevista con Colin Powell, canciller de George Bush.

Duhalde, displicente, musitó: "No sé si tengo lugar en la agenda, pero bué... sí, que venga... no sé de qué querrá hablar...". La frase la remató casi con una sonrisa; el clima de guerra por Irak ha tendido un manto de seriedad en este circo de vanidades que es el World Economic Forum.

Powell ha incluido a Duhalde en la serie de charlas con representantes de países que han llegado aquí para explicarles porqué Washington cree que Bagdad miente (tema de una nota ayer de Condolezza Rice en The International Herald-Tribune que circuló mucho ayer aquí) y porqué hay que apoyar el esfuerzo de guerra.

Duhalde responderá lo que le dice la mayoría de los consultados a Powell: vamos a hacer lo que diga el Consejo de Seguridad de la ONU, vaya a preguntar allá.

Algo similar escuchará otro hombre que se sumó a la agenda de Duhalde, el secretario de Comercio Donald Evans, quien se verá con el presidente por la tarde de hoy. Escuchará también el agradecimiento del gobierno argentino por el apoyo de Washington al acuerdo con el FMI.

Otra entrada en agenda fue la cita que tendrá también hoy con el rey de Jordania, con quien viene manteniendo un romance telefónico que produjo una buena noticia, que los niños Arias Uriburu podrán ver de nuevo a su madre por intercesión ante el padre que los retiene en Jordania del propio monarca.

La primera cita que tuvo el presidente ayer al llegar al lobby del hotel Belvedere con su delegación fue informal. Se topó con el titular del grupo CitiCorp quien lo saludó y le dijo que su banco había decidido devolver a los ahorristas argentinos con depósitos acorralados hasta una suma de $ 42 mil. William Rhodes alardeó de confianza con el presidente argentino ante la mirada de los pocos acompañantes: su hija Eva María (que ejerce de primera dama informal como lo hacía Zulema Menem con su padre); el ministro de Salud, Ginés González García, y los voceros Carlos Ben y Luis Verdi; además del embajador González, el secretario de Cancillería, Félix Friedman y varios entornistas y secretarios.

En el encuentro con el ministro francés, la primera actividad oficial de la tarde, fue algo más tensa, ya que Mer le expresó sin medias tintas a Duhalde la inquietud del gobierno de Jacques Chirac por la demora en el aumento de las tarifas de los servicios públicos, empresas en las cuales hay importantes inversiones de Francia.

"Nuestro interés y el de las empresas dijo Mer no es comercial ni ligado a ganancias o pérdidas. Es por la inseguridad jurídica que implica que no se haga nada con ese tema. Eso impide inversiones futuras". Duhalde dedicó toda su parte de la charla a agradecerle a Mer y a su gobierno las gestiones de Francia y del propio Chirac ante el board del FMI para que se cerrase el acuerdo. "Me acaban de llamar y dicen que en un ratito sale el acuerdo", confirmó Mer. Duhalde, que también estaba con una oreja en Washington, alardeó de mejor información: "Sí, a las 2 y media hora argentina van a interrumpir la reunión para anunciarlo".

• Teoría

El presidente recurrió a la teoría de la crisis total del país. "La primera víctima de estos procesos es la seguridad jurídica, lo sé, pero ahí está el decreto que autoriza ahora a que se discutan las tarifas. En la Argentina hubo una crisis donde perdieron todos, donde las empresas argentinas y las extranjeras se desplomaron, hay que dar un poco de tiempo para las soluciones", pidió Duhalde.

Al salir Duhalde disparó con su hija y algunos custodios a la Promende, calle principal de Davos, sobre la que caía una fuerte nevada, mientras el ministro francés fatigada los micrófonos de los movileros de su país destacando el rol que había tenido su país en la firma del acuerdo con el FMI y la Argentina, que se conoció cuando Duhalde regreso al lobby del hotel corrido por la nieve, para sentarse a descansar a la espera de una cena con periodistas.

En ese ínterin siguió detalles del congreso del PJ en Lanús y se divirtió con la frase que dijo Lula en la cumbre de Porto Alegre. "Sólo en los últimos años en América Latina cuatro gobernantes, Collor en Brasil; Fujimori en Perú; Menem en Argentina y Salinas en México, salieron por haber practicado verdaderos robos en sus países, y eso no puede continuar ocurriendo", dijo Lula, que esta noche cenará con Duhalde y un grupo de presidentes latinoamericanos. Esa frase del primer mandatario del Brasil, verdadera estrella de las dos cumbres algo que le permite la elasticidad de su discurso y que lleva pocas semanas en el cargo es una devolución de atenciones hacia Menem, que le pegó duro durante la campaña electoral brasileña. Pero dicha con Duhalde acá es un saludo que el presidente no esperaba y que le recuperó el ánimo tras el fallo Servini sobre las internas, que vuelve a ponerlo al borde de la legalidad partidaria.

Se enteró allí del final del acuerdo en Washington y llamó a Roberto Lavagna y a Carlos Ruckauf. Hizo decir que era para felicitarlos, pero fue antes que nada para conocer los detalles de lo que se había resuelto en el board del organismo.

Duhalde convive en el mismo hotel con el mexicano Vicente Fox, quien ayer pidió una entrevista con Duhalde y a quien se le atribuye una competencia de cartel con Lula, quien le disputa los titulares.

La jornada del presidente terminó anoche con una cena en la cual respondió a las preguntas de cerca de 60 periodistas de todos los países que han venido a Davos, incluyendo a los enviados de medios criollos.

Se reinicia hoy temprano, con el desayuno sobre "Un panorama de Argentina" al que había anunciado faltar; lo convenció de lo contrario que se anotaron muchos empresarios que quieren escucharlo a él explicar su teoría de la depresión económica. Estará también William Rhodes, Bulgheroni, el economista Ricardo Hausmann y los madrugadores que se animen a enfrentar el frío y la nieve a las siete de la mañana.

De ahí Duhalde se va a la reunión con Krueger que hará minutos antes de cuando comience el temido piquetazo anti-Davos. 6000 manifestantes anti-globalización amenazan con llegar a las 10 en tren desde Zurich y casi 20 mil policías y militares los esperan en el cruce ferroviario de Filisur para cachearlos.

Las refriegas pueden comenzar allí y trasladarse a Davos con quienes logren superar esos controles.