9 de julio 2001 - 00:00

EE.UU.: diputado admite romance con una pasante que desapareció

EE.UU.: diputado admite romance con una pasante que desapareció
Washington (EFE, El Mundo) - La misteriosa desaparición de la joven becaria estadounidense Chandra Levy cobró ayer otra perspectiva después de que el congresista Gary Condit admitiera, en un nuevo interrogatorio, que tuvieron un romance.

Fue necesario que la policía de Washington y agentes de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) interrogasen una tercera vez al representante demócrata por California, para que éste confesara lo que la familia de la joven desaparecida afirmó desde el primer momento.

Condit, de 54 años, admitió ante la policía en la noche del viernes que entre Levy, de 24, y él había existido más que una amistad, se informó durante la última jornada.

El reconocimiento de esas relaciones negadas en público le valió a Condit múltiples críticas, y desde los debates de televisión dominicales se lo recordó como uno de los políticos demócratas que más criticó al presidente Bill Clinton «por el continuo goteo de información» durante el escándalo Lewinsky. Es que en Washington, becaria, político y sexo es una combinación de probada garantía para el escándalo. Si a ello se suma una desaparición misteriosa, es la trama perfecta para un culebrón de tabloide y hasta un serial político en la prensa tradicional.

En las dos ocasiones anteriores en que el político californiano respondió a las preguntas de las autoridades rechazó haber tenido relaciones sexuales con la joven, procedente de su mismo distrito electoral y desaparecida desde el 30 de abril.

• Gran amistad

Condit, casado y padre de dos hijos, dijo a la policía que Levy era «una gran persona» y calificó sus relaciones como de «gran amistad», dejando a su gabinete en el Congreso que una y otra vez negasen ante la prensa las posibles relaciones de ambos.

La versión contradecía lo que los padres de Chandra,
Robert y Susan Levy, afirmaban desde que empezaron su campaña para dar a conocer la desaparición de su hija, al igual que su tía, Linda Zamsky, quien afirmó que su sobrina le confesó que tenía relaciones con un hombre casado en Washington que trabajaba para el gobierno. Extremadamente celoso de su carrera en el Congreso, supuestamente Condit nunca se dejaba ver en público con la joven. Y menos a hablar con ella. Citas a altas horas de la noche, disfraces y encuentros en el departamento del político marcaron la relación, según Zamsky.

Las manías de Condit fueron corroboradas por
Anne Marie Smith. Esta azafata rompió el secreto jurado a Condit la semana pasada y reveló que mantuvo un romance con éste durante más de diez meses. Aun peor: cuando el caso Levy era sólo una pesquisa policial rutinaria, Condit presionó a Smith para que negase por escrito la existencia de tal relación.

En tanto, el subdirector de la policía de Washington,
Terrance Gainer, dijo que en su tercera reunión con Condit, éste se había mostrado cooperador y respondió a todas las preguntas que los investigadores le plantearon. Condit estuvo acompañado por su abogado, Abbe Lowell, en los 90 minutos que duró la entrevista con la policía y agentes del FBI, indicó Gainer, que se negó a dar detalles del contenido de las respuestas.

Lowell es el abogado que la Cámara de Representantes contrató como asesor durante el proceso al Clinton por haber mentido sobre sus relaciones con
Monica Lewinsky.

Tras «la claridad de esta última entrevista y la que tuvimos con su esposa (
Carolyn, que fue interrogada la semana pasada), creo que tenemos toda la información que necesitamos», afirmó Gainer, quien no obstante, subrayó que «el congresista no era sospechoso antes de la reunión, y tampoco lo fue ni durante ella ni desde que terminó».

Desde que se denunció la desaparición de Levy, la policía interrogó a más de cien personas. Por esos interrogatorios pasaron desde la esposa de Condit, que estaba en Washington entre el 28 de abril y el 2 de mayo -coincidiendo con el momento de la desaparición-, hasta seis de las ex amantes del político.

Sin embargo, todas esas pesquisas no condujeron a esclarecer la misteriosa desaparición de la joven becaria, aunque sí se descartó la posibilidad de que cometiera suicidio, pues según los testimonios de sus familiares estaba contenta e incluso anunció a su tía que tenía «una gran noticia» que darle.

Acababa de terminar sus prácticas en el Departamento Federal de Prisiones. Debía regresar a su estado natal para su ceremonia de graduación en la Universidad del Sur de California.

Aquel día se dio de baja en el gimnasio y por la noche realizó algunas compras en un super-mercado en un suburbio de la ciudad. En algún momento, regresó a su apartamento y escribió un correo electrónico a sus padres. Ese es el último rastro.

Una cosa es cierta: la joven no pensaba viajar lejos. Sus tarjetas y medicamentos contra el asma seguían en el departamento cuando fue inspeccionado el 7 de mayo.