6 de julio 2001 - 00:00

Inició Bush reforma del cuestionado FBI

Ropert Mueller y George W. Bush
Ropert Mueller y George W. Bush
Washington (ANSA, EFE, AFP) - El presidente de los Estados Unidos George W. Bush nombró ayer al frente del vapuleado FBI, últimamente rodeado de escándalos, al funcionario que durante la gestión de su padre supervisó los casos de Manuel Noriega, John Gotti, el banco BCCI y el atentado de Lockerbie.

Bush nominó, durante una ceremonia en el Rose Garden de la Casa Blanca, a Robert Mueller, un veterano funcionario del Departamento de Justicia y ex «marine».

Si es confirmado por el Senado, el fiscal federal de San Francisco reemplazará al actual director de la Oficina Federal de Investigaciones Louis Freeh, por un período de diez años.

Durante la ceremonia, Bush dijo que, con la llegada de Mueller, neoyorquino de 57 años y veterano de la guerra de Vietnam (obtuvo el corazón púrpura y la estrella de bronce), «el FBI debe seguir manteniéndose independiente de la política» y «sin compromisos» al cumplir sus misiones.

• Escándalos

El FBI, encargado de combatir la delincuencia a nivel federal, de la lucha antiterrorista y de vigilar la actividad de espías extranjeros en suelo estadounidense, así como de afrontar la progresión de los delitos informáticos, viene de enfrentar varios escándalos, entre ellos, el más reciente, haber «olvidado» entregar a los abogados del terrorista de Oklahoma City, Timothy McVeigh, cientos de documentos relacionados con el caso. El clamoroso error provocó que la ejecución de McVeigh, originalmente programada para el 16 de mayo último, fuera postergada hasta el 11 de junio, para que los abogados tuvieran tiempo de revisar los documentos.

Según fuentes de la Casa Blanca, Bush había ordenado, un mes atrás, la búsqueda final del candidato para reemplazar a Freeh, y Mueller era el número uno. El funcionario nominado parece tener el perfil justo para pasar el examen del Senado, incluso ahora que esa cámara es controlada por la oposición demócrata.

En el currículum de Mueller figuran misiones que le fueron encargadas, tanto durante el mandato del republicano
George Bush padre como del demócrata Bill Clinton. Pero ahora su tarea más difícil será recuperar la confianza de la opinión pública en el FBI, después de la oleada de escándalos de los últimos meses, que derivó en una «investigación global» de la Oficina ordenada por el secretario de Justicia John Ashcroft. Las recomendaciones para reformar la agencia deben ser puestas en práctica antes del 1 de enero de 2002.

• Científico inocente

Bajo el mandato de Clinton, el FBI debió asumir que el científico de origen chino Wen Ho Lee, a quien detuvo y llenó de terribles acusaciones de espionaje, era inocente. Debió liberarlo y pedirle disculpas. Luego, ya con Bush en la presidencia, fue el caso de Robert Hanssen, agente del FBI por 25 años y espía para la Unión Soviética, primero, y para Rusia, luego, durante 15. Finalmente, la incómoda vergüenza del hallazgo de las cajas con documentos del caso del atentado de Oklahoma City, que dejó 168 muertos, que nunca fueron entregadas a los abogados de la defensa.

Freeh deja su cargo dos años antes de que concluya su mandato. Entre sus logros figuran el aumento de la influencia del FBI en el mundo y los acuerdos de colaboración alcanzados con las policías de otras naciones. En la Argentina por ejemplo, la policía federal estadounidense -que tiene una plantilla de 11.400 agentes especiales y otros 16.400 empleados-colaboró en las investigaciones por los atentados a la Embajada de Israel, en 1992, y a la AMIA, en 1994.

Mueller, casado y con dos hijos, volvió a destacarse cuando desempeñó una importante tarea de ayuda en la oficina de Ashcroft durante la transición del poder. En San Francisco, su trabajo contribuyó a aumentar el número de casos llevados ante las autoridades federales. Y en su pasado figuran tareas importantes. Como director de la división de prosecución criminal del Departamento de Justicia durante el mandato de Bush padre, Mueller supervisó casos de perfil altísimo como el del ex mandatario panameño Manuel Noriega, perseguido por tráfico de drogas, y el colapso, en 1991, del Bank of Credit and Commerce International (BCCI). También supervisó la investigación del atentado terrorista que en 1988 derribó un avión de la Pan American sobre la ciudad escocesa de Lockerbie, y el caso del capo mafioso John Gotti.