18 de septiembre 2003 - 00:00

Intiman a Metrovías a regularizar servicios

El gobierno nacional decidió intervenir en el conflicto de los subterráneos porteños. Ayer intimó a la empresa Metrovías a regularizar los servicios bajo amenaza de aplicar sanciones.

La intimación se produjo «al haberse detectado una disminución en los servicios por unidades atrasadas y/o canceladas», lo que provoca «un importante deterioro en la calidad del servicio ofrecido, produciendo distintos inconvenientes a los usuarios».

Por tercer día consecutivo, los subtes provocaron verdaderos dolores de cabeza a los cientos de usuarios que utilizan ese medio para desplazarse de un punto a otro de la Ciudad o para llegar a sus trabajos.

Por la tarde, el Gobierno porteño, a través del área de Relaciones Laborales, dictó la Resolución 1.121 por la cual ratificó la insalubridad en las condiciones y medio ambiente de trabajo en los subterráneos.

• Autorización

Mediante esa misma resolución, autorizó por 30 días, a partir de hoy, a que todo el personal que trabaja en el subterráneo pueda desempeñar su tarea durante 8 horas diarias, siendo que esas dos horas que exceden a las 6 estipuladas sean pagadas como horas extra. La medida fue calificada como «extraordinaria», y una vez cumplido eses plazo Metrovías, tiene la obligación de garantizar que los trabajadores cumplan una jornada de seis horas prestando el servicio con normalidad sin afectar a los usuarios.

El conflicto que mantienen los trabajadores agrupados en la UTA enfrentados con la empresa tiene como punto central la reducción a seis horas de la jornada laboral por tarea insalubre. Y se manifestó con fuerte intensidad en las líneas B, que une las estaciones Leandro N. Alem y Avenida de los Incas; y la D, que comunica Catedral con Congreso de Tucumán con demo-ras de dos a cuatro minutos.

• En la Justicia

El problema es de vieja data. Comenzó en octubre de 2001, finalizó en setiembre y estalló con la publicación en el Boletín Oficial de la reducción horaria, una resolución cuestionada judicialmente por Metrovías.

Tuvo también su etapa de álgida discusión en la Legislatura porteña prácticamente sitiada por los trabajadores cuando se trató el tema y se aprobó llevar a seis horas la jornada laboral.

Metrovías llamó ayer a la reflexión a los trabajadores y se manifestó «a favor de la paz social», por lo que aseguró que no aplicará sanciones disciplinarias.

El vocero de la compañía,
Juan Bautista Ordóñez, señaló que la empresa envió telegramas a los trabajadores «intimándolos a que no abandonen las tareas», pero aclaró: «Como apostamos a la paz social, no tomamos medidas disciplinarias».

En tanto,
Ricardo Guarachi, representante del área subterráneos de la UTA, aclaró que los trabajadores seguirán «respetando las resoluciones de la Policía de Trabajo de la Ciudad de Buenos Aires», por lo que estimó que «la empresa debe incorporar más trabajadores».

Para la UTA, la reducción de la jornada laboral está vigente. En cambio, la empresa sostiene que su aplicación se encuentra en suspenso, dado el cuestionamiento que hizo a la declaración de insalubridad ante el Consejo Federal del Trabajo.

Precisamente, hoy se reunirá el Consejo Federal del Trabajo para determinar si la medida tomada por el Gobierno porteño fue correcta o no.

Para la administración Ibarra, el trabajo en el subte es insalubre, ya que hay mala iluminación y aireación en los túneles y talleres subterráneos, y porque los choferes y guardas están expuestos a un nivel de ruido superior al permitido.

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