3 de julio 2001 - 00:00

Milosevic no se defenderá ante la corte de La Haya

15.000 simpatizantes de Slobodan Milosevic exigieron la renuncia del nuevo gobierno democrático
15.000 simpatizantes de Slobodan Milosevic exigieron la renuncia del nuevo gobierno democrático
La Haya y Belgrado (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - Mientras unas 15.000 personas se manifestaban ayer en Belgrado contra su traslado al Tribunal Penal Internacional (TPI) de La Haya, el ex dictador yugoslavo decidió que no reconoce la legitimidad de esa corte y que se presentará hoy ante ella sin abogados.

Milosevic, el primer ex jefe de Estado que es conducido ante un tribunal internacional que juzgará crímenes cometidos durante el desempeño de su cargo, podría incluso asumir su propia defensa, según afirmaron anoche dos de sus abogados. El ex dictador, que cuenta con formación jurídica, reiteró a través de los letrados que no reconoce la autoridad del tribunal para juzgarlo y que por eso rechaza nombrar abogados que lo defiendan cuando hoy se presente ante esa corte por primera vez para que se lean oficialmente las acusaciones en su contra.

• Imputaciones

Milosevic deberá responder ante el Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia por crímenes contra la humanidad y de guerra cometidos en Kosovo entre enero y mayo de 1999. La fiscal jefe del tribunal, Carla del Ponte, ya dio a conocer su intención de ampliar estos cargos para incluir delitos, entre ellos el de genocidio, cometidos además en las guerras de Croacia y de Bosnia Herzegovina, entre los años 1991 y 1995.

Milosevic está preso desde la madrugada del pasado 29 de junio en la prisión del TPI, en Scheveningen, cerca de La Haya, vigilado para que no intente suicidarse -en su familia hay precedentes-y aislado del resto de los reclusos que como él están acusados de crímenes cometidos en los Balcanes.

El traslado a Holanda del ex dictador, permitido por el gobierno de Serbia -que integra junto a Montenegro la Federación Yugoslava-pero rechazado por la corte constitucional federal, fue repudiado ayer nuevamente por 15.000 manifestantes que se congregaron, convocados por el ahora opositor Partido Socialista de Serbia (SPS), de Milosevic, y el ultranacionalista Partido Radical Serbio (SRS), de Vojislav Seselj, ante el Parlamento gritando «traición» y «rebelión».

A las crecientes divisiones internas que provocó la entrega de Milosevic a Occidente, criticada incluso por su sucesor, Vojislav Kostunica, se sumó ayer el anuncio de que, tras dos meses de negociaciones, los reformistas de Montenegro formaron hoy gobierno con el apoyo de los intransigentes separatistas. La condición impuesta por éstos fue la realización en otoño (boreal) de un referéndum sobre la independencia.