11 de diciembre 2002 - 00:00

Negociación del ALCA será dura pero viable

Washington - La llegada al poder de Luiz Inácio Lula Da Silva en Brasil aumentaría la dificultad de negociar un área de libre comercio de las Américas en vez de impedir un acuerdo, dicen funcionarios de empresas y de gobiernos.

Durante la campaña electoral, el líder del Partido de los Trabajadores ha criticado el proyecto de un Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) como una «anexión» econó-mica de los Estados Unidos. Acaso no sea sino retórica política. Es probable que Brasil se valga de las conversaciones para exigir que Estados Unidos aumente las importaciones provenientes de la mayor economía sudamericana dicen analistas.

Estados Unidos ha erigido más barreras contra los productos de Brasil que viceversa. Los límites a las naranjas, el azúcar y el acero favorecen a compañías tales como Tropicana -filial de PepsiCo-, Archer Daniels Midland Co. y U.S. Steel Corp.

«Cuando uno examina lo que él ha dicho, que ellos quieren un acuerdo justo que les dé acceso al mercado estadounidense, entonces pienso que llegará a la conclusión de que la mejor manera de hacer eso es negociar el ALCA y negociar con más empeño», dijo Chris Padilla, director de Relaciones Comerciales de Eastman Kodak.

Sólo 10% del Producto Bruto Interno de Brasil proviene del comercio internacional, frente a 30% en Estados Unidos y 50% en Chile. El aumento de las exportaciones sería una forma de fomentar el crecimiento en un país que ha tomado prestados 30.000 millones de dólares del Fondo Monetario Internacional para evitar un colapso semejante al de la Argentina.

El ALCA crearía una zona de libre comercio en 34 países, desde el Artico hasta la Argentina, con 800 millones de consumidores y un comercio anual superior al billón de dólares.

«Dada la situación económica nacional, las exportaciones son de máxima importancia», dijo
Rubens Barbosa, embajador de Brasil a Estados Unidos. «Para compensar la merma de la inversión directa extranjera y la reducción de nuestras líneas de crédito, tenemos que aumentar nuestro comercio». La inversión directa extranjera en Brasil ha disminuido desde más de 30.000 millones de dólares en 2000 hasta unos 15.000 millones este año.

• Abrumados

«Es evidente que un gobierno izquierdista tendría una serie distinta de directrices que el gobierno centrista actual en materia de integración económica», dijo Scott Miller, director de Relaciones Comerciales Internacionales en Procter & Gamble. «Pero todos los políticos llegan a verse abrumados por la realidad en algún momento».

Barbosa dijo que las negociaciones comerciales «no se llevarán a cabo en un ambiente de debate ideológico, sino que en ellas se dará importancia al interés nacional del Brasil antes que nada».

Ese aplomo de Brasil probablemente signifique que Washington deberá hacer concesiones que pueden resultar irritantes para grupos patronales estadounidenses que contribuyen con dinero a las campañas de los partidos políticos.

El comercio agrícola encabeza esa lista.
Aunque Brasil es el mayor productor de azúcar del mundo, un sistema de cuotas limita sus exportaciones a Estados Unidos. El zumo de naranja de Brasil, el mayor productor mundial, debe pagar un derecho estadounidense de 8 centavos por litro, así como un impuesto esta-dual en Florida de 3 centavos por galón.