En menos de dos semanas, el presidente Bush viajará a la ciudad de Québec, Canadá, para participar en la Tercera Cumbre de las Américas. El presidente está enfocado en este hemisferio y coincide que la Cumbre ocurre exactamente a tres meses desde el comienzo de su administración y que éste será su primer evento internacional de importancia. Su participación resaltará aún más su convicción de que una buena política exterior comienza con una buena relación con los vecinos.
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La Cumbre de las Américas, que comenzó como una reunión informal de líderes en Miami en 1994, es el más importante encuentro entre los 34 líderes elegidos democráticamente del hemisferio occidental. Es la nueva arquitectura de relaciones hemisféricas basadas en nuestros valores comunes de democracia y libre comercio, y en la responsabilidad compartida de ser activos en la defensa de esos valores. La Cumbre refleja el hecho de que este hemisferio -con la excepción de Cuba-está unido en torno a dos creencias: que la democracia es la única forma de gobierno legítima y que los mercados abiertos y el libre comercio son la mejor ruta a la prosperidad.
Avance
Un tema principal del proceso de la Cumbre ha sido el avance del acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA), que apunta a crear un único mercado en las Américas que incluirá a más de 750 millones y ostentando un PBI de más de u$s 11 billones. La ALCA es un elemento clave de nuestros esfuerzos colectivos para mejorar las vidas de la gente del hemisferio, particularmente la pobre. Cuando esté completada, la ALCA liberará el comercio y proveerá importantes y tangibles beneficios para todos. Los ministros de Comercio se reunieron el 7 de abril para revisar los progresos y la Cumbre de Québec proveerá una oportunidad para los líderes de impulsar esta importante iniciativa.
Pero aunque mucha de la atención del público está enfocada en la ALCA, no es el único componente de la Cumbre de las Américas. De hecho, la ALCA es sólo un aspecto de nuestra comprensiva agenda para la cooperación. Cuando nuestros líderes hicieron el compromiso político de crear la ALCA durante la Primera Cumbre de las Américas, también reconocieron el gran número de retos que enfrentaríamos. Es por esto que en la Cumbre de las Américas se creó una estructura hemisférica para tratar varias cuestiones: democracia, empleo, medio ambiente, infraestructura y educación para nombrar sólo algunos. Así que mientras nuestros ministros de Comercio se reúnen para avanzar la ALCA, los ministros de Justicia, Finanzas, Trabajo, Medio Ambiente, Transporte y Energía también se encuentran regularmente para afrontar problemas e identificar nuevas áreas de cooperación.
Gracias a ese proceso estamos promoviendo los derechos humanos, una mayor transparencia gubernamental y accesibilidad para los ciudadanos. Estamos promoviendo sistemas de transporte más seguros y eficientes. Estamos mejorando las condiciones laborales y protegiendo el medio ambiente. También estamos proveyendo a los pobres acceso al crédito y a títulos legales para sus tierras. Estas son las cuestiones que, aunque lejos del centro de atención del público, tienen reales y tangibles beneficios para nuestros pueblos.
En la Cumbre de Québec, nuestros líderes construirán sobre esos logros y lanzarán una agenda con iniciativas concretas en temas como «Fortaleciendo la democracia», «Creando prosperidad», «Logrando el potencial humano». En el centro de esta agenda está el compromiso de avanzar y proteger los valores de la democracia, los derechos humanos y el respeto al estado de derecho. Nuestros líderes respaldarán una fuerte cláusula que hará de la democracia representativa un prerrequisito para la participación en el proceso de la Cumbre. Más allá de esto, lanzarán iniciativas específicas para promover una mayor transparencia gubernamental, combate a la corrupción y proporcionar un buen gobierno. No sólo estas iniciativas ayudarán a la gente del hemisferio a vivir mejor, sino que también fomentará un ambiente tendiente al crecimiento económico.
Prioridad
Si vamos a expandir prosperidad, además de promover el libre mercado, necesitamos asegurarnos de que la gente tenga las herramientas para triunfar en la economía globalizada de hoy. Por lo tanto, la educación será una prioridad clave en la Cumbre. Nuestros líderes lanzarán iniciativas que enfatizarán la participación de la comunidad, el desarrollo profesional de los profesores y acceso a la tecnología en las aulas. También necesitamos reducir la vulnerabilidad de nuestros países a desastres naturales. Nuestros líderes lanzarán la iniciativa de manejo de catástrofes que prestará más atención a preparar y mitigar los efectos de desastres, en lugar de sólo reaccionar ante ellos, salvando así vidas y proteger la prosperidad.
El presidente Bush ha hecho del hemisferio un compromiso de su administración. La Cumbre de Québec proveerá una oportunidad única de profundizar nuestro vínculo sostenido con la región y trabajar con nuestros socios regionales, la comunidad empresarial e instituciones regionales para mejorar la vida cotidiana de los pueblos de este hemisferio. La Cumbre comenzará estableciendo a este siglo como «el siglo de las Américas».
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