Charlas de quinchos

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Un nuevo escándalo en el Congreso ahora por la votación sobre cambios en la Justicia; la irrupción -inesperada- de una nueva empresa estatal que administrará la Hidrovía; las tomas de tierras en el sur y en el gran Buenos Aires. Veamos.

Cumplidos 170 días de algo que “no” es cuarentena, pero que sigue generando los más variados enfrentamientos, incluso, “en” y “con” los sectores oficiales (AMBA vs. CABA); varias provincias vs. San Luis; el caso Santa Fe, etc. y muchas intendencias, tal el caso de varias de la Costa que no dejan ingresar ni a los propietarios, los últimos 7 días se caracterizaron más por los desacuerdos y las idas y vueltas, que por otra cosa. Un nuevo escándalo en el Congreso ahora por la votación sobre cambios en la Justicia; la irrupción -inesperada- de una nueva empresa estatal que administrará la Hidrovía; las tomas de tierras en el sur y en el gran Buenos Aires con frases y posturas controversiales como las de la ministro de Seguridad; la “amenaza” pendiente del botón rojo para volver todo a fase 1. Hasta Messi con idas y vueltas, y desvelos extraterrestres de los esteños (con no pocos argentinos que quedaron varados en Uruguay), completaron una semana no muy apta para cardíacos. Veamos:

Ardían los zooms empresarios siguiendo las alternativas de la flexibilización metropolitana, fuertemente criticada por las huestes del gobernador Axel Kicillof (de muy bajo perfil en los últimos días), vs. un cada vez más complicado Horacio Rodríguez Larreta que finalmente impuso la libertad de sacar mesas a las veredas de bares y restós, aunque tuvo que dar marcha atrás con las terrazas y los jardines. La mala suerte de los empresarios gastronómicos fue que los dos primeros días, llovió e hizo bastante frío, aunque esto no disminuyó el entusiasmo de los porteños que ocuparon cuanto lugar libre había en la calle, y que llegó a niveles extraordinarios el fin de semana, a pesar de las muy bajas temperaturas. “La provincia es un desmadre, no sé qué critican tanto en la Capital”, se quejaban los restaurantes que, además, se cuidaron muy bien con los precios, como para no frenar la incipiente ola de demanda. Pero no todos tienen la misma suerte, la mayoría está funcionando absolutamente al día, sin proyectar nada ni a muy corto plazo. Los casos son bien distintos según se trate de empresas con demanda y fabricación local, o si deben importar. A su vez, una distinción adicional es para las exportadoras, aunque en este caso se quejan (además de la fuerte presión impositiva), por las demoras en las devoluciones del IVA, las presiones sindicales, los altos costos de logística que deben encarar para movilizar al personal ya que, si no se trata de actividades esenciales, no pueden ocupar el transporte público y deben contratar taxis, remises o, directamente, buses para llevar y traer a la gente.

El malhumor y el aburrimiento de la gente, que determina las crecientes dificultades en mantener las restricciones sanitarias, se generalizaron con situaciones extremas como la de los countries que no dejan caminar adentro de los predios sin permiso, o en la Costa donde, ante el temor de intrusamientos en las casas de veraneo, creció tanto la presión de los dueños que, finalmente, en muchos casos debieron admitir ingresos, aunque sea restringidos. El caso más extremo, de todos modos, sigue siendo San Luis que se mantiene “cerrada” (con albardones sobre la mayoría de las rutas de acceso) lo que generó una sucesión de asambleas desde las provincias vecinas (Mendoza, Córdoba, San Juan, La Pampa, La Rioja) con intereses en San Luis, además del derecho de paso, que estaban determinando, a última hora de anoche, si terminaban “sitiando” a los puntanos a partir de este miércoles. De tal forma, ahora desde afuera, intentarían impedir los accesos de transporte de alimentos, combustibles, etc., y sólo se permitiría el de ambulancias, o bomberos. Esto, además de un petitorio bien puntual dirigido al gobernador Juan Schiaretti y al presidente Alberto Fernández. El caso del conflicto en el sur, en Villa Mascardi es bastante distinto y también las derivaciones. Es que la violencia ejercida por grupos indigenistas que se autodenominan mapuches; el hecho de que se trate de tierras con dueños privados o públicos, como el caso del INTA; y las declaraciones de algún funcionario “ofreciendo” la cesión de parte del territorio cuestionado, despertó las reacciones más complejas, desde la discusión sobre la nacionalidad de esas poblaciones originarias que, públicamente declaran “que no se sienten argentinos” (y que para muchos efectivamente no lo son ya que vinieron del lado del Pacífico) y, peor aún, el creciente malestar entre distintas fuerzas de seguridad que vienen protegiendo el territorio desde el Perito Moreno en adelante, por la eventual propuesta de “ceder” territorio.

Todos estos elementos constituyen un cóctel cada vez más complejo en un escenario donde las elecciones del 2021 “están a la vuelta de la esquina”, y la mayoría ya está moviéndose para posicionarse con miras a una votación mucho más estratégica que lo habitual para un comicio de medio término. Por un lado, porque hay 8 provincias que renuevan senadores, lo que podría modificar el equilibrio de fuerzas en el Congreso, por lo que se vislumbran como una “prueba de fuego” para el oficialismo y, por otro, porque aún no se define la “cabeza” de la oposición, con un Mauricio Macri desdibujado, y todavía con rol indefinido (¿diputado nacional para contar con fueros?), aunque algunos pretenden mantener su imagen como líder para no terminar de desatar la competencia interna. Para compensar -parcialmente-, esta semana reaparecería la titular del PRO, Patricia Bullrich, superado ya su cuadro de covid-19. Pero también está el rol de los aliados. ¿Miguel Ángel Pichetto-PJ, va por adentro o por afuera?, Y el mendocino Alfredo Cornejo-UCR?, o Martín Lousteau?, y esto sin hablar del propio Horacio Rodríguez Larreta que no oculta sus pretensiones de competir en el 23 por el sillón de Rivadavia, y que está contando, entre otras cosas, con el llamativo respaldo explícito de Elisa Carrió. El otro que ya está jugando “descubierto” es Sergio Berni, para disputar una banca de diputado nacional, en la versión más de derecha del oficialismo que, según estos armados, concurriría con varios frentes. Por supuesto que el Gobierno intenta recuperar del manejo de la agenda, y de ahí los anuncios del Día de la Industria, aunque se estaría preparando algo bastante más articulado en el Plan de Desarrollo Federal que incluye buena parte de las obras de infraestructura que vienen reclamando los gobernadores, que respalda la postura de los que creen que la salida de la pandemia viene de la mano de la reactivación del mercado interno, lo que amplía cada vez más la grieta en el seno del Gabinete, y en la que el refortalecido ministro Martín Guzmán y el Banco Central no serían ajenos.

Con todos estos frentes abiertos, a los hombres de negocios les llamó mucho la atención la irrupción de un tema que no estaba en la agenda de nadie como fue el anuncio sobre una nueva empresa pública a partir de la creación de la Administradora Federal Hidrovía Sociedad del Estado, para manejar la principal autopista (líquida) de salida de las exportaciones argentinas. La nueva empresa estatal, que tendrá una participación de 51% en manos del Estado nacional y 49% dividido en 7 provincias (Buenos Aires, Chaco, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Misiones y Santa Fe), controlará los procesos de licitación y “podrá llevar adelante obras complementarias y accesorias a la Hidrovía”, lo que generó una ola de críticas y de escepticismo sobre los resultados, si bien se reconoce que se necesitaba una mayor supervisión, aunque sin llegar a tanto. De hecho, antes de los 90, el río era operado por el Estado, con una flota de dragas, remolcadores, balizadores, bases operativas, y personal, muy grande a nivel internacional. El sistema, burocrático, era una gran limitación al transporte fluviomarítimo, con profundidades disponibles muy bajas, de 22 a 28 pies, y con escasas señales y balizamiento, por lo cual la navegación era rudimentaria, y tenía muchas ineficiencias limitaban el desarrollo de la exportación. En los 90 se propuso una transformación radical del sistema, para licitar, privatizar su profundización y el mantenimiento a cambio de un peaje cobrado directamente por el prestador del servicio a los usuarios, igual que en las autopistas concesionadas, constituyendo un sistema único en el mundo, ya que en el resto de los países son servicios que pagan las tesorería de cada país. La actual concesión, vence el 30 de abril del 2021, y ahora, de avanzar el nuevo esquema, se espera que haya una prórroga de al menos 1-2 años, para que la nueva empresa pública se haga cargo de la compleja operatoria que, además, debe lidiar con cantidad de gremios sobre el río. “Y qué van a hacer los gobernadores, que no tienen un peso, y no son capaces de hacer un plan de obras para sus propias provincias, con lo que recauden de los peajes sobre el río”, preguntaba, inquietante en un Zoom un exportador, preocupado por la “funcionalidad” de la nueva empresa que además del mantenimiento de la vía navegable, debe encarar nuevas obras, entre las cuales se mencionan dos nuevos puertos para Entre Ríos, y hasta el abaratamiento del costo de la hidrovía ya que desde su licitación original a hoy, más que se duplicó el volumen de transporte por esa vía.

El caso es seguido atentamente no sólo por las empresas exportadoras y los inversores, sino también por la parte del Gabinete que sostiene que la salida es a partir de la exportación (en lugar del mercado interno). “Necesitamos forzosamente exportaciones, especialmente para poder comprar insumos y bienes intermedios para poder producir. Caso contrario la industria no va a poder arrancar”, reconocía un asesor en el Ministerio de la Producción, que prefirió el anonimato. Lo cierto es que, al menos en el área de la agroindustria, y a pesar de la seca y las restricciones, el comercio exterior sigue avanzando al punto que los resultados del principal mercado de futuros, el MatBa-Rofex marcó un récord en agosto con 4,7 millones de toneladas negociadas de granos, especialmente maíz, contra lo habitual que es un mes más vale bajo, y se constituyó en el volumen más grande desde 1907 cuando se fundó el MatBa (ahora asociado al Rofex rosarino. El dato se da en un momento en que los agentes financieros comenzaron a interesarse en las negociaciones de productos agrícolas, lo que a diferencia de Chicago, constituye una novedad en Argentina, y se trabaja en nuevas herramientas financieras que podrían alterarse, con algún movimiento erróneo desde el sector oficial que reste confianza en la estabilidad del sistema, decían los operadores.

Vamos a terminar con un chiste de una profesión clásica.

Un joven abogado, que se iniciaba en la carrera y recién inauguraba su estudio, estaba muy ansioso por impresionar a sus potenciales clientes. Cuando vio que entraba un hombre al despacho (todavía no tenía ni secretaria) lo hizo esperar en la sala contigua durante más de media hora, y con el teléfono fijo decía en voz bien alta cosas como “Me va a tender que disculpar. Tengo tantos casos en los próximos meses que va a tener que consultar a otro colega“. O “Imposible. Mis clientes son muy importantes y me exigen atención absoluta. Si llegara a tener un hueco me contactaré con usted”.

Así, pasada esa media hora, le indicó al hombre que lo esperaba que pasara a su escritorio. Este así lo hizo y se quedó de pie.

--Venga, tome asiento --lo animó--. ¿Qué puedo hacer por usted?

--Nada --respondió el hombre--. Yo soy de la compañía telefónica. Vengo a habilitarle la línea.

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