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El cáncer no se esconde de los positrones
Si bien la ciencia y nuestro país cuentan con procedimientos terapéuticos que en conjunto son muy eficaces, están muchas veces mal implementados por una limitación para hacer un adecuado “iagnóstico de situación”que permita implementar el mejor plan de acción. Y en oncología, la elección de procedimientos en el tiempo adecuado es fundamental. Por eso, un diagnóstico rápido y preciso es imprescindible.
Herramientas argentinas
En la Argentina, desde hace ya algunos años, contamos con un método de diagnóstico que en el mundo ha revolucionado la oncología (sin olvidar la neuropsiquiatría y la cardiología), desde la instalación del primer centro Tomógrafo por Emisión de Positrones (PET)-Ciclotrón de Latinoamérica, localizado en la Fundación Escuela de Medicina Nuclear de la provincia de Mendoza. Este centro ha beneficiado ya a más de un millar de pacientes, permitiendo tratamientos que han mejorado el curso y la calidad de su vida.
¿Qué es el PET?
La Tomografía por Emisión de Positrones , a diferencia de las imágenes diagnósticas convencionales, “e”la actividad metabólica de los tejidos, permitiendo diagnosticar la enfermedad detectando tejidos que no tienen un metabolismo adecuado.
Por ejemplo, las células cancerosas tienen un metabolismo exagerado y se ven como focos muy intensos en las imágenes, aun cuando esas células estén escondidas entre los tejidos normales, y no puedan ser visualizadas por métodos de diagnóstico como la tomografía computada, la resonancia o la ecografía. Sin embargo, en algunos casos, la combinación de estos últimos con PET puede ofrecer lo mejor de cada método, permitiendo detectar todas las lesiones y darles la localización exacta.
Los estudios PET requieren un equipamiento y recursos humanos muy especializados, pero para el paciente el estudio se reduce a recibir una sustancia inocua (un azúcar) inyectada en una vena, y pasar por un tomógrafo muy parecido desde afuera a los ya conocidos. Por esto, PET es inocuo, agradable y no tiene riesgo de complicaciones.
¿Cómo funciona un centro PET-Ciclotrón?
Podría resumirse que el secreto de esta técnica radica en introducir en el organismo moléculas marcadas con pequeñas cantidades de isótopos emisores de positrones, las que, una vez consumidas por las células, emiten fotones muy especiales que son detectados por el escáner PET.
Luego, las computadoras reconstruyen esa información en cortes tomográficos para la interpretación médica.
Este concepto simple (que demandó una inversión superior a los 5 millones de dólares) implica tres pasos que requieren sus especialistas: 1°) producir estos emisores de positrones mediante un sofisticado y caro acelerador de protones denominado Ciclotrón; 2°) síntesis de la molécula con este isótopo y su transformación en fármaco, y finalmente 3°) la inyección y el escaneo ya mencionados.
En oncología, la molécula que más se utiliza es la Fluorodesoxiglucosa (FDG) y su utilidad está avalada hoy en todos los centros prestigiosos del mundo. Es un azúcar similar a la glucosa, combustible de todas células del cuerpo.
¿Cuándo es necesario un PET scan?
La mayoría de los pacientes con cáncer pueden beneficiarse con PET en una o más etapas de su enfermedad:
Diferenciar un tumor benigno de uno maligno.
Establecer el grado de malignidad.
Precisar su diseminación en todo el cuerpo (estadificación).
Evaluar tempranamente la respuesta al tratamiento.
Seguimiento y detección de recurrencias
PET detecta a mayoría de los cánceres. Los más comunes incluyen un origen en pulmón, mama, cabeza, cuello, colon, recto, melanomas, linfomas, cerebro, etc. Y tiene una trascendencia sin precedentes en el diagnóstico de otros males que no dejan, por ser menos frecuentes, tan invalidantes o mortíferos como el cáncer:
Cuando una epilepsia que amenaza la calidad de vida y no responde a la medicación, la cirugía puede ser la mejor opción, si el foco del puede ser perfectamente identificado. No existe centro desarrollado que no se guíe por estas imágenes para decidir si el paciente es operable o no.
PET puede jugar un papel decisivo en el caso de los trastornos de la memoria, donde el diagnóstico que se plantea es la enfermedad de Alzheimer, o una depresión.
Una porción importante de los pacientes más afectados de una enfermedad coronaria se juegan la vida en una decisión médica de si son candidatos para trasplante o para una cirugía de revascularización. Los métodos convencionales de medicina nuclear no alcanzan para decidir si luego de un episodio coronario ha quedado músculo cardíaco vivo y mal irrigado. Esto es importante cuando la función de bombeo no alcanza y el paciente sufre lo que se llama insuficiencia cardíaca. Si no se encuentra tejido vivo que puede revascularizarse, el paciente requiere un trasplante (operación riesgosa, onerosa, y lo más difícil, requiere de un donante compatible). PET es el goldstantard para decidir si hay suficiente tejido vivo en el corazón o no, permitiendo trasplantar solo a los que lo necesitan, y revascularizar al resto (procedimiento que se realiza en el corazón propio, simple, económico, mucho menos riesgoso, de rápida reinserción a la vida).
Si bien todavía existe cierta resistencia de las Obras Sociales del país para aprobar el costo de esta prestación, y los médicos que conocen su utilidad a veces no se animen a solicitarlo por dicha razón, es evidente que PET presenta a la vez una solución económica y efectiva para el manejo de las enfermedades antes mencionadas, ya que permite diagnosticar antes, con mayor precisión, evitando muchas veces procedimientos innecesarios dolorosos o mutilantes, permitiendo hacer un ajuste o cambio rápido de terapéutica, y detectando antes la recurrencia de la enfermedad. Los conceptos antes mencionados significan para los pacientes lo siguiente: más chances tener una vida con calidad.
Dr. Manuel A. Guirao. Jefe Médico del Centro PET - Ciclotrón. FUESMEN
Email: [email protected] www.fuesmen.org.ar


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