Charlas de quincho

Secciones Especiales

Lluvias y nuevas restricciones, fruto del recrudecimiento de los casos de Covid-19, no constituyeron el mejor ambiente para los quinchos de esta semana y tampoco para la calle.

Lluvias y nuevas restricciones, fruto del recrudecimiento de los casos de covid, no constituyeron el mejor ambiente para los quinchos de esta semana y tampoco para la calle. De hecho, los movimientos sociales manifestaron en 4 de los días hábiles del período, complicando aún más el ya agitado ánimo de la gente y la sucesión de hechos y noticias fue tapando una tras otra a las anteriores, incluyendo el covid positivo del propio presidente Alberto Fernández (que estaba vacunado) y que debió recluirse en Olivos. De todas formas se confirma regreso presidencial a la actividad plena esta semana con encuentro clave del enviado de Joe Biden a la región Esa visita, más la que realizaron enviados del Gobierno a algunos foros interesantes, como fue el caso de viaje de Wado de Pedro a Bariloche para hablar en esa suerte de retiro espiritual que organizaron GAM y Endeavor Argentina con 40 empresarios, aunque no fue el único encuentro con el mundo económico, hay que leerla dentro de la estrategia de flexibilización de relaciones que obedece tanto a la pandemia, como la negociación con el FMI y el frente interno con la inflación. Al mismo tiempo, se fueron alternando marchas y protestas callejeras con reuniones (portazo del jefe de la Ciudad, Rodríguez Larreta, incluido); o el primer encuentro “presencial” de Juntos por el Cambio, que dejó en evidencia bastantes diferencias entre ellos. En medio, los casos Boudou, Macri, o Fondo Monetario Internacional (siempre con el trasfondo del ritmo de vacunación y de llegada de nuevas dosis), fue intercalándose con el resto hasta que se produjeron los anuncios oficiales del miércoles, que reimplantaron restricciones desde la 0 hora del viernes, y que junto con la lluvia apagaron todo lo demás excepto, claro está, el corrimiento de las elecciones. Veamos:

Padrones

Aunque previsibles, las nuevas restricciones a la movilidad en el transporte público, para circular después de la medianoche, o la profundización de los recortes para viajar al exterior, entre otras varias cosas, si bien eran previsibles y hasta aceptadas por un alto porcentaje de la sociedad, igual acentuaron el malestar que ya había. De todos modos, tampoco quedaban demasiadas opciones ante el fuerte rebrote de casos de covid y el aún relativamente bajo número de vacunados, si bien siguen llegando partidas de vacunas y se especula con que en unas semanas más, cuando Estados Unidos casi termine con su masiva vacunación (calculan haberla completado para el próximo 4 de julio), el mercado mundial de estos medicamentos se va a distender alcanzando, incluso, a la Argentina. En EE.UU., el 54% de los mayores de 65 años ya tiene las dos dosis, y el 75% al menos 1 de ellas. Los casos que se están dando en el país del norte son mayoritariamente menores de 65, y por eso Joe Biden autorizó a vacunar ahora a los mayores de 16 a partir del próximo 19 de abril, ya que son los jóvenes los que están llenando los hospitales estadounidenses. De ahí que, al menos en los grupos más cercanos al tema sanitario, este sea uno de los puntos más sopesado en todas las charlas para justificar la postergación -por parte del oficialismo- por un mes, tanto de las PASO (para mediados de septiembre), como de las elecciones generales que pasarían entonces a noviembre. La realidad es que esa negociación, entre oficialismo y oposición, lo que “ganan” unos y otros, las especulaciones, y las chicanas, merecerían un libro, aunque en varios quinchos se evaluaron algunas, y el tema de la boleta única estuvo entre ellas. Es que el hecho de que se haga un solo juego de boletas (todavía de papel), en lugar de tantos juegos como alianzas haya en un distrito, significaría un descomunal ahorro de recursos y de tiempo. Por caso, “se estima que solo en Buenos Aires se deberían imprimir más de 25 juegos debido a la cantidad de alianzas políticas que puede haber, considerando que son más de 70 los partidos bonaerenses vigentes”, según reconocía un dirigente de la provincia. Por otro lado, se comentaba en un quincho de un reconocido country, “solo el padrón bonaerense es de alrededor de 10 millones, lo que multiplicado por la cantidad de alianzas arroja una cifra alucinante, que al menos se triplica a nivel nacional”, decía un comensal. Obvio que para muchos, además de anacrónico este sistema de elección, es casi obsceno semejante gasto a la luz de la escasez de recursos que sufre el país y de las actuales necesidades de grandes grupos de la población.

Negociar no sólo por vacunas

Otro tema que también sobrevoló muchas mesas (adentro, por la lluvia) del fin de semana, y que se especuló en los tira y afloja de la negociación para postergar los comicios, fue la marcha atrás con la reciente decisión de recortar las posibilidades para votar de los argentinos que están en el exterior, “mientras que muchos extranjeros, en especial de países limítrofes, pueden acceder a varios niveles de la elección”, se quejaban algunos miembros de una de las nuevas agrupaciones. Por supuesto que con miras a los comicios del 23, no pasó desapercibido el sistema de “elección digital” que armó el entrerriano Sergio Gutiérrez Ramírez que parece que va a dar que hablar, al menos, al decir de los que ya revisaron como funciona. Tales son las especulaciones y el desconcierto, que hasta la aparente flexibilización para que los distritos compren vacunas por su cuenta cayó en la volteada. Obvio que a nadie escapa lo tardío de la reacción (hay “colas” frente a las farmacéuticas en todo el mundo); tampoco el hecho de que varios países, como China, Cuba, etc., que poseen vacunas sólo negocian con los gobiernos centrales, y también en varias mesas se puso en duda si distritos como Córdoba, Corrientes, Mendoza, o la Capital Federal, aún suponiendo que consiguieran dosis propias, lograrían acceder a los dólares (muy restringidos) para lograr la importación. En todos los casos, lo que quedó en claro es que ni siquiera entre los privados, se pudo separar la política en el tratamiento de cualquier otro asunto lo que, en parte, sirvió para justificar la tensión entre la oposición y el oficialismo, y aún dentro de este.

Usurpaciones

Malestar y temor recorrió inmediatamente de conocidas las noticias, algunos sectores que ya venían golpeados como turismo, pymes, transporte, y restaurantes, y el eco se dio especialmente en las redes sociales que multiplicaron desde las quejas, hasta las opciones (muchas muy creativas) para atenuarlas, pasando por reacciones en varios países ante situaciones similares. “No hay nada que hacerle, somos hijos de los ´tanos´”, comentaba un empresario ante un video mostrando la fuerte reacción en algunas localidad italianas cuyos negocios se niegan a cerrar y a acatar la restricción horaria, todos agotados tras más de un año de afrontar la pandemia. Aquí, sin embargo, las quejas venían de antes y así se sintieron en la 9 de Julio, o la General Paz debido, básicamente, al accionar de los grupos sociales reclamando nuevas ayudas. También el puerto de Buenos Aires, fue “cerrado”, aunque el conflicto allí dista del nivel que está alcanzando en Neuquén, donde el asunto amenaza radicalizarse con los piquetes a Vaca Muerta, que hasta el momento no permitió llegar a un acuerdo con los petroleros que tienen la provincia cortada, acentuando el daño de la inactividad de la pandemia, y que ayer amenazaron con profundizar. Otro conflicto de envergadura y de muy larga data, aunque hasta ahora sin mayores explicaciones oficiales, es el que podría recrudecer con supuestas comunidades mapuches en el sur, ante la negativa ahora a desalojar una posada en Villa La Angostura, a pesar de la orden judicial de restituir la propiedad, lo que hace temer con reinstalar el fuerte conflicto de hace un par de meses en esa región, con rehenes, daños a la propiedad, e, incluso, grave daño ambiental provocados por grandes incendios de los bosques nativos.

Recuperado

“¡Qué bien se lo ve a Alberto Fernández tras el covid¡”, reconoció un empresario mientras miraba, en directo, la conferencia de prensa del presidente de la República en Olivos, comunicando la nueva situación sanitaria para el país. Sin duda, el aislamiento y la menor presión de reuniones, zooms, y negociaciones, impuestos por el aislamiento obligado, seguramente le permitieron mejorar y recuperar horas de descanso. Esto, a su vez, le evitó algunos encuentros, que incluyeron hasta un inédito “portazo” del jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, quien, en general, suele optar por un estilo bastante más conciliador. Sin embargo, no es la oposición, sino la propia tropa la que le altera más el tablero al Poder Ejecutivo. De hecho, en la semana se produjeron sendos acontecimientos que provocaron inmediatas reacciones, aunque en cenáculos distintos. Por un lado, la invitación para que el ex vicepresidente Amado Boudou, de una charla en la Facultad de Derecho de la UBA sobre lawfare, tema sensible, desató reacciones a favor y en contra, aunque en este caso las últimas fueron las más ruidosas, justamente por la situación que Boudou aún mantiene con la Justicia, e incluyen cadenas de firmas para volver atrás la decisión haciendo recordar lo ocurrido hace años atrás con la Facultad de Periodismo de La Plata cuando era decana Florencia Saintout, impulsora entonces de entregas del premio “Rodolfo Walsh” a presidentes latinoamericanos como Hugo Chávez, Rafael Correa o Evo Morales. A esto se sumaron las declaraciones de la controvertida secretaria de Comercio, Paula Español, amenazando con cerrar las exportaciones de carne (por la subas de precios), sin ratificación ni rectificación de sus superiores, el ministro Matías Kulfas, o el ministro de Economía, Martín Guzmán, quienes trabajan a destajo para ampliar, justamente, las exportaciones debido a que son las únicas divisas genuinas -e inmediatas- con que cuenta hoy por hoy la Argentina. Por supuesto que las declaraciones dispararon la inmediata respuesta de la sensibilizada dirigencia del campo, que viene golpeada por el tema retenciones, por la falta de dólares para importar insumos, por las diferenciaciones en la asignación de créditos por parte de la banca oficial y, en los últimos días, por el recrudecimiento de ataques de vandalismo en silos bolsa, que tampoco nunca recibieron ninguna aclaración oficial del Ministerio de Seguridad de Sabrina Frederic, Nadie dice que la ministra este “agobiada”, pero no está pasando por un buen momento, una vez más, por estos días. Ahora no solo debe enfrentar las quejas por la inseguridad y las erráticas decisiones en ese sentido, que puntillosamente Sergio Benri desde el gabinete bonaerense se encarga de recordar, sino que además está siendo blanco de críticas por las deficiencias en los controles para asegurar que las restricciones decididas por el Gobierno se apliquen. Si esta semana la Provincia de Buenos Aires decide avanzar con mayores restricciones debido a la creciente segunda ola que muchos consideran en pleno proceso de ascenso por unas semanas más, algunos teléfonos sonarán en las oficinas de ese ministerio.

Foto quinchos
Londres. Hasta los quinchos de fin de semana hablaron del fallecimiento del principe Felipe, esposo de Isabel II. Habrá por delante una semana de ceremonias hasta el funeral oficial.

Londres. Hasta los quinchos de fin de semana hablaron del fallecimiento del principe Felipe, esposo de Isabel II. Habrá por delante una semana de ceremonias hasta el funeral oficial.

Funerales y economía

Casi como un castigo a algunos sindicalistas, se leía en un quincho de City Bell (pasado por agua), el sábado, la caída de actividad obligada por ejemplo, en bancos y comercios. Lo que decían los hombres de negocios es que ya hay un “acostumbramiento” a trabajar por internet, tanto para las operaciones bancarias como para muchas compras por lo que, aún superándose la pandemia y sus restricciones, difícilmente se vuelva a los niveles de actividad previos a 2020. Y tanto es así que ya hay varias entidades privadas que decidieron deshacerse de varios edificios pues, incluso, la comodidad y descentralización que ahora les permite el homework hace que tengan inmensas -y costosas- superficies desocupadas. “Por supuesto, que el verdadero problema es la banca oficial. Allí está el grupo más numeroso, y además, se trata de sindicatos del Estad, completaba el dueño de una galería comercial, ahora en venta por el cierre de muchos de los locales que tenía. Igual las charlas fueron muy variadas e incluyeron desde los funerales de Felipe de Mountbatten (99), duque de Edimburgo y esposo de la reina de Inglaterra Isabel II, hasta la muy fuerte pena que el tribunal le asignó a una banda que intentó copar una comisaría de San Justo para rescatar a uno de sus miembros presos (50 años) y que remitió inexorablemente, al caso de Luis D´Elía, por su participación en la protesta (y daños) a una comisaría de La Boca en 2004, con una pena final de 3,5 años. También el primer encuentro presencial de Juntos por el Cambio, con los disensos como hechos salientes, y la repentina reaparición mediática de la exgobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, también merecieron la atención en las reuniones. En este último caso, las derivaciones (y especulaciones) son variadas ya que, aún sin definir si en este turno jugaría en la Provincia o en la Ciudad de Buenos Aires, Vidal si dejó en claro que se podría anotar para las presidenciales del 23 lo que, entre otras cosas, implica que le salió al cruce a quien, hasta ahora, creía que jugaba casi sola, la titular del PRO, Patricia Bullrich, entre otros.

Vamos a terminar con un chiste tecnológico.

Una mujer está en el escritorio de su casa, sentada frente a la computadora, cuando llega de la calle su marido. El hombre le pregunta en voz muy baja:

--Querida, ¿te gustaría ir a cenar afuera esta noche?

--Sí, querido, me encantaría --responde ella.

Y él, siempre en voz muy baja, sigue:

--¿Y a cuál restaurante te gustaría ir?

--Pues, esta noche me gustaría comer pescado.

--Genial --dice él casi en un susurro--. ¿Qué te parece ese restaurante donde...?

Pero ella entonces lo interrumpe, intrigada:

--Querido, ¿por qué me hablás en voz tan baja?

--Es que, como estás en Facebook, tengo miedo de que Mark Zuckerberg nos escuche.

La mujer lo mira asombrada, pero enseguida lanza una carcajada.

Y el hombre lanza otra carcajada.

Y Zuckerberg lanza otra carcajada.

Y Siri de WhatsApp lanza otra carcajada.

Y Alexa de Amazon lanza otra carcajada.

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