28 de junio 2001 - 00:00

La teoría del color

La teoría del color surgió a raíz de los estudios que el físico inglés Isaac Newton volcó en el Tratado de Optica, de 1704. Newton observó que la luz solar luego de atravesar un prisma de cristal se descomponía, proyectada sobre una superficie blanca, en seis colores: rojo, naranja, amarillo, verde, azul y violeta. Descubrió que el rojo, el amarillo y el azul eran los colores originales y al mezclarse entre sí se transformaban en naranja, verde y violeta. Newton estableció de esta manera una distinción y llamó colores primarios a aquellos que no pueden ser formados por la mezcla de otros, es decir el rojo, azul y amarillo y designó colores secundarios al verde, naranja y violeta. El color con menor grado de desvío al pasar el haz de luz por el cristal es el rojo, por lo tanto es el primer color que el ojo humano registra. Esta es la razón por la cual el color rojo es el que se utiliza para las señalizaciones.
Así, podemos clasificar a los colores de la siguiente manera:
- Primarios: son los colores que no surgen de la mezcla de otros (amarillo, azul y rojo).
- Secundarios: surgen de la mezcla de los primarios (rojo y amarillo se transforma en naranja); (azul y amarillo es verde) y (rojo y azul da violeta).
- Complementarios: son los que se oponen en el círculo cromático. Por ejemplo, el complementario del azul es el naranja y viceversa. El complementario del rojo es el verde y viceversa, mientras que el complementario del amarillo es el violeta.
- Cálidos y fríos: tanto en la naturaleza como en las obras de arte existen colores alegres, estimulantes, activos, vibrantes, que remiten al sol. En el lenguaje técnico se los denomina colores cálidos y son el rojo, amarillo y naranja. Por el contrario, los colores serenos, tranquilizantes, que remiten al cielo o al agua se los denomina colores fríos y ellos son el azul, el violeta y el verde.
Fuente: Milagro Torreblanca.

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