- ámbito
- Secciones Especiales
Los argentinos son más exigentes en las carnes
«Hay que trabajar con distintas cosas, como por ejemplo las carnes
de caza», opina Moyano.
«El concepto es el de un restorán típicamente de carne, pero que se fue aggiornando buscando cortes y productos diferentes, como la carne de buey de Kobe», cuenta Diego Moyano, quien está en el lugar desde el comienzo, en 2003, y que desde hace cuatro años ostenta el puesto de chef ejecutivo, luego de haber obtenido experiencia en varios hoteles. «Los cortes vacunos que se utilizan, generalmente, son entre 12 y 14, desde el bife de costilla hasta el espigón. Pero para tener un menú sumamente completo se deben ofrecer variedades de pescado, como merluza negra, salmón rosado y pacú», agrega. Es que la tradición se cocina a fuego lento en la parrilla argentina, y aunque se puede introducir un «toque» de evolución, las guarniciones típicas siempre están, entre ellas las papas soufflé o a la crema y las espinacas gratinadas. «Hay que trabajar con diferentes cosas, como también las carnes de caza. El comensal debe encontrar distintas variedades», asegura Diego. Y cuando habla de ese consumidor, se está refiriendo aproximadamente a 75 por ciento de público extranjero, gran parte de latinoamericanos, y 25 por ciento de locales. Pero los mercados más influyentes son el norteamericano y el brasileño. Entre los argentinos, hay quienes se acercan por conocer la historia del restorán... pero también aquellos que siempre están a la búsqueda de una nueva propuesta.
«El público argentino es mucho más exigente por su conocimiento sobre carnes. El extranjero se adecua mucho más», afirma Moyano, quien trabaja con cinco puntos de cocción y cuyas carnes se cuecen lentamente al calor del quebracho colorado o la madera que se consiga, según la estacionalidad. En los postres también se mantienen los clásicos argentinos, como el flan, el panqueque con dulce de leche o el vigilante. «Tratamos de llevar a la categoría de este restorán aquellos platos que son naves insignia, además de hacer hincapié en los sabores de nuestra tierra con mousse de yerba mate, frutos rojos y platos con distintas variedades de quesos.»
Y como cada profesión, la del chef y la parrilla también tiene sus anécdotas, con las que se podrían hasta escribir el «antimanual de la carne», desde la carne cortada en cubitos hasta puntos inexistentes... todo pasa por el asador.
A.F.


Dejá tu comentario