4 de noviembre 2000 - 00:00

Murió Klodczyk, el ex jefe de la "maldita" bonaerense

Pedro AnastasioKlodczyk, el ex jefe de la policía bonaerense cuya conducción pasó a lahistoria bajo el tristemente célebre rótulo de «maldita policía», murió a los59 años víctima de un cáncer en un hospital de la ciudad bonaerense de LaPlata, informó ayer la fuerza de seguridad.

Klodczyk pasó suúltimo mes de vida en silla de ruedas en un centro asistencial de La Plataafectado de un cáncer generalizado y rodeado de su entorno familiar más íntimo.Era un fumador empedernido, como él mismo se definió. Pasó de los cigarrillosrubios a los negros de tanto robarle «puchos» a uno de sus subordinados, contóuna vez.

Fiel a su estilo dehombre «duro», el cuestionado ex jefe de la Bonaerense durante la conduccióndel ex gobernador Eduardo Duhalde prohibió a sus allegados difundir la noticiade su enfermedad.

Nacido el 8 de octubrede 1940, casado con Alicia Naveiras y sin hijos, Klodczyk vivía en VillaCaraza, Lanús, ingresó como cadete a la policía en enero de 1962 y se desempeñócomo jefe de la fuerza de seguridad que mayor cantidad de agentes posee desdeel 12 de diciembre de 1991 al 18 de septiembre de 1996.

El jefe de laBonaerense que duró más tiempo en la historia de la provincia --sie-te años-sealejó de la institución de 47 mil hombres agobiado por las denuncias decorrupción y la investigación del atentado contra la AMIA, que puso tras lasrejas a uno de sus ahijados dentro de la fuerza, el otrora poderoso comisarioJuan José Ribelli.

Hijo de padreucraniano y madre de ascendencia española y nacido en la Capital Federal,Klodczyk fue designado al frente de la fuerza cuando dirigía la DirecciónGeneral de Narcotráfico. En esa época, lo conocían como el «polaco» y como el«jefe antidrogas». Su gestión, paradójicamente, recibió duras críticas en 1996con la detención de policías implicados en el tráfico de drogas. Klodczykcontraatacó entonces con la eliminación de las brigadas antinarcóticos de laprovincia, una decisión que sus subordinados nunca le perdonaron.

Jaqueado

La era del Polaco sevio jaqueada desde el comienzo con la noticia sobre el secuestro y muerte deljoven Cristian Campos, a manos de policías en 1992.

A eso le siguieron losembates por las vinculación de la Bonaerense con el caso Amia, con el espionajeideológico de estudiantes platenses, admitido por el Jefe como «un error», laposterior represión de éstos en una manifestación y las denuncias sobre enriquecimientoilícito por su holgada posición económica. Pese a los duros cuestionamientos,el entonces gobernador Duhalde lo respaldó hasta el cansancio y lo calificócomo el «mejor policía que tuvo la provincia de Buenos Aires y el jefe de lamejor policía del mundo».

Klodczyk conoció aDuhalde en 1987 cuando era jefe de la Regional de Almirante Brown y Duhalde,intendente de Lomas de Zamora.

Ambos tenían ademásnegocios en la zona sur del conurbano. El ex mandatario, una inmobiliaria, y elpolicía, la fábrica de rule-manes Ciklo, en Lanús, a la que se dedicó tras sualejamiento de la fuerza.

La era Klodczyk de laBonaerense pasó a la historia como la de la «maldita policía», título de lanota hecha al jerarca policial publicada en la revista «Noticias» y cuyas fotostomó el luego asesinado reportero gráfico José Luis Cabezas.

Klodczyk tambiénapareció «salpicado» en el asesi-nato del fotógrafo de Noticias. Su vinculacióncon el crimen fue parte de lo que se denominó como «la pista policial», queindicaba que a Cabezas lo mató una mafia de uniformados que se dedicaban adelinquir en la costa atlántica.

El Polaco fue jefe depolicía de esa zona y otro ahijado suyo, Juan Carlos Salvá, era considerado elhombre fuerte de la costa en la época del resonante crimen, ocurrido un mesdespués del alejamiento de Klodczyk de la Bonaerense.

Además de Ribelli ySalvá, otro de sus seguidores fue el ex comisario Mario «Chorizo» Rodríguez,pasado a retiro con numerosas denuncias en su contra por corrupción y abusos depoder.

La detención de 17comisarios y agentes de la Policía Bonaerense en la investigación por el ataqueterrorista contra la sede de la Amia del 18 de julio de 1994, fue el punto deinflexión de la gestión de Klodczyk.

Tras la caída deRibelli y sus presuntos cómplices, el sucesor del fallecido ex comisario en lafuerza, comisario Adolfo Vitelli, dijo públicamente que Klodczyk «no podíadesconocer las actividades del ex comisario Juan José Ribelli».