Charlas de quincho

Secciones Especiales

La inquietud por la eventual agudización de la sequía se sumó al malestar por las restricciones a moverse y la vuelta a Fase 1 de varios distritos con rebrotes, problemas en las empresas y rumores sobre el dólar que tienen a maltraer el humor de los argentinos. Así se percibió en una cantidad de reuniones virtuales de esta semana y otras “presenciales” (aunque de muy poca gente) y en las que hasta pasó desapercibido el 53° aniversario de la creación de la otrora poderosa Franja Morada. Lo más “caliente” de los Zoom quedó para lo político, incluida la votación de la Reforma Judicial, las extrañas opiniones del expresidente Eduardo Duhalde o la interna dura de Cambiemos. Lo más preocupante: temor por la violencia en Villa Mascardi. Veamos.

Por supuesto que ante el aumento de casos de Covid-19, todo el mundo descartaba la prórroga formal de las restricciones de circulación, reuniones, etc., ahora hasta el 20 de septiembre, aunque se sabe que cada vez los controles en los principales centros urbanos son más laxos y los movimientos se multiplican excepto, claro está, en distritos donde se volvió a aplicar “mano férrea”, o donde nunca se flexibilizó, tal el caso de San Luis, con sus gigantescos albardones en las principales rutas, que impiden la entrada y salida de la provincia, y que vienen generando enfrentamientos crecientes, sobre todo entre quienes tienen intereses de uno y otro lado de los límites puntanos, y que están impedidos de trasladarse desde hace meses o, directamente, cruzar por el territorio provinciales. En el caso de la Ciudad de Buenos Aires y la provincia, con el estratégico AMBA (Área Metropolitana Buenos Aires), incluido, las diferencias prácticamente terminaron con la luna de miel entre el presidente Alberto Fernández, el mandatario bonaerense Axel Kicillof, y el titular de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, por cómo abordar esta etapa de la pandemia. Así, además de haberse evitado en este caso la comunicación conjunta de la prórroga, como venía ocurriendo desde el 20 de marzo, se dejó que algunos funcionarios específicos mostraran directamente las diferencias.

“La mayoría de los chicos van a perder el año lectivo, aunque se lo aprueben; de repente aparecen nuevas empresas públicas, como esta sorpresa de la controlador de la hidrovía, y encima, aunque todos caímos en nuestros ingresos, en los niveles de producción y en las ventas, nos anuncian que se van a aplicar más impuestos, como el de Ganancias, y el de la riqueza. ¿Este será el plan oficial para salir de la recesión por la pandemia?”, preguntaba entre amargado e irónico un empresario de la construcción, en uno de los múltiples zooms que cruzaron la semana en todos los sentidos. “Mirá, lo mejor que puede pasar es que este bisiesto termine de una vez, y veremos cómo queda todo. Hasta en el Gobierno aparecen novedades y recambios que no está demasiado claro de dónde salen”, trataba de conformarlo otro del rubro energético, tal vez aludiendo a la “salida” de Sergio Lanziani y su recambio por Darío Martínez; o al portazo de la viceministra de Educación, Adriana Puigross; sin mencionar los embates que estaría recibiendo el titular del INDEC, hasta ahora de bajísimo perfil, Marco Lavagna, y sin olvidar la tensión por los avances de Juan Grabois en asuntos del sector de viviendas por oposición de la titular del área, María Eugenia Bielsa. Lo grave es que esta última situación se sigue enrareciendo y ya no sólo por los renovados hechos de violencia en el sur (especialmente en Mascardi), adjudicados a comunidades mapuches, sino también por la creciente ola de intrusamientos hasta en zonas urbanas del Gran Buenos Aires y de la provincia que, en general, toman muy poco estado público, pero que tienen muy alarmados a varios intendentes, como es el caso de Lobos, o el más reciente de los terrenos del ff.cc. Mitre en el obrador de Victoria, y que provocó el paro del servicio “por inseguridad”, según argumentó el gremio. Otros rumores de eventuales cambios son permanentes, tal el caso del titular de Salud, Ginés González García, últimamente devenido cultor del bajo perfil; u otros más nuevos, como el del formoseño Luis Basterra, a cargo de la devaluada cartera de Agricultura y que, dicen, podría ser sucedido por un santacruceño (que está desempolvando el traje), que ya estuvo en la función pública en tiempos de Cristina de Kirchner, y que ahora se ocupa de temas energéticos. En el mismo zoom se hizo escala en un dato: en la industria de la publicidad que hacen semana tras semana en la pandemia no para de comentarse el éxito de la agencia La Fusión LA. Extraño hablar de éxitos en estas épocas, pero se alude en parte a la magia de su alma mater, Ricardo Ratemberge, como la clave de la agenda efectiva. Así a los emprendedores se les sigue reconociendo el manejo aplicado en los últimos cuatro años.

Dato clave comentado en el mercado. La crisis económica generada durante la gestión del macrismo llevó a situación límite a diferentes grupos de desarrolladores. Por estas horas, que la Argentina está reestructurando deuda, también hay privados marchando en esa línea. Es el caso de Ribera Desarrollos SA, que llevaron adelante el malogrado complejo Al Río. Bancos y figuras de primer nivel invirtieron millones de dólares, pero se vieron perjudicados por el concurso preventivo de la firma. Ahora Ribera Desarrollos propone pagar el 50% del crédito verificado y los valores en dólares podría llegar al 70% pagaderos en 6 cuotas.

A inicios de este mes, Ámbito contó en Charlas de Quincho la disputa macrista interior versus AMBA, tras la “picardía” realizada por el tándem Cristian Ritondo-Sergio Massa para destinar, a las apuradas y casi sin avisar, $5.000 millones extra para municipios de Buenos Aires -donde gobierna Axel Kicillof- al votar, en particular, la ampliación del Presupuesto 2019, que fue prorrogado por el Gobierno para el corriente año. De lado quedaron los $20.000 millones que pidió el radicalismo -por ejemplo, José Cano- para los municipios del resto del país. Sin embargo, esa situación también pegó fuerte en el bloque del Frente de Todos, con un numeroso grupo de legisladores que masticaron bronca. El problema que ven diputados, senadores y algunos gobernadores es “cómo se marca la cancha desde el AMBA, con la cuarentena y la imposibilidad de viajar”. “Nos madrugan siempre”, insisten. Hubo otra bronca en el oficialismo el viernes, cuando se enteraron al mediodía de la inminente presentación “real” del impuesto “a la riqueza”, Los pedidos para destinar partidas de dicho impuesto para hacer frente a la pandemia se acrecentarán cuando el Ejecutivo presente el Presupuesto 2021. También hay enojo por los “entendimientos” logrados meses atrás con Roberto Lavagna y Eduardo Duhalde, ya que creen que sus espacios son “socios” y “se llevaron demasiado”. “Lo único que tiene que hacer ahora Duhalde es callarse la boca y que el lavagnismo ponga los votos para la reforma judicial”, disparan en el kirchnerismo con lógica.

“No creemos que sea mucho antes de marzo, abril próximo”, contestó Silvia Gold a la consulta sobre cuando podría disponerse, finalmente, de una vacuna efectiva para el Covid-19. La especialista es, nada menos, que la titular del laboratorio elegido por AstraZeneca para fabricar para la Argentina y la región la vacuna en la que avanza la Universidad de Oxford. Junto con su marido, Hugo Sigman (de gran cercanía con varios miembros de este Gobierno), la científica y empresaria local comanda uno de los grupos médicos más importantes, incluso, a nivel internacional. Convocada por el Grupo PolleraPantalón, que comanda, Fabiana Ricagno, Gold confirmó que su laboratorio está trabajando para que la dosis no supere los u$s4 (condición que habría impuesto Oxford), y que se comenzará a elaborar mucho antes de la aprobación final, para tenerla lista ni bien sea aceptada por la Agencia internacional. También, además de destacar que “nada salvó tantas vidas como las vacunas”, en clara alusión a los movimientos contra estas medicaciones (“es una irresponsabilidad social no vacunarse”, dijo), Gold también explicó que las vacunas más modernas ya son de ingeniería genética, y más aún, “son génicas”, y trabajan sobre el ADN.

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