10 de junio 2005 - 00:00

Preparando el avistaje de las ballenas

El mes pasado comenzó el show que realizan las ballenas en Puerto Madryn. Un buen lugar de avistaje es la zona donde está El Pedral, una construcción típica de Normandía.
El mes pasado comenzó el show que realizan las ballenas en Puerto Madryn. Un buen lugar de avistaje es la zona donde está El Pedral, una construcción típica de Normandía.
De mayo a diciembre, Chubut ofrece la mejor forma de ver esas ballenas que se llaman francas porque son dóciles y tranquilas, y permiten acercarse a ellas. Un espectáculo inolvidable es cuando, como realizando un show para sus amigos humanos, saltan fuera del agua y vuelven a caer con sus treinta toneladas al mar. Es el momento en el que se cruzan las voces admiradas, en los idiomas más diversos, de turistas que han ido especialmente para vivir esa extraordinaria exhibición.Una etapa privilegiada es de agosto a octubre en la Península Valdés, cuando ya han nacido ballenatos, y la población de esos amigables cetáceos es más amplia. En esas aguas van a celebrar sus rituales de reproducción más de 500 ejemplares, más porque, desde que su caza fue prohibida, la cantidad crece año a año. El lugar les gusta, lo ha confirmado el que haya ejemplares que vuelven una y otra vez desde hace más de 30 años.
La Península Valdés, esa parte de la Patagonia que se proyecta al mar, es área protegida no sólo para las ballenas, también para lobos y elefantes marinos, pingüinos y delfines, esto la llevó a ser considerada Patrimonio de la Humanidad.
Su entorno son kilómetros de playas pedregosas donde moran pingüinos, elefantes y lobos marinos, e incontables especies de pájaros marinos y terrestres; a su vez, la estepa ofrece una notable fauna con maras, martinetas, guanacos, avestruces, algún piche y las típicas ovejas de la zona. La Península Valdés es uno de los pocos destinos del mundo que conserva aún los rasgos que sorprendieron a Darwin hace más de 150 años.

Reapertura
Entre las numerosas posibilidades de residencia turística que ofrece Península Valdés en agosto de este año, para la «cumbre de ballenas», reabre sus puertas El Pedral, el lodge de la red de Burco Adventure ubicado en la punta de Punta Ninfas, frente a Península Valdés, que se transforma en un mirador exclusivo para el avistaje de esos gigantescos cetáceos que entran en el golfo nuevo, a pocos metros de la casa principal.
El Pedral es una estancia de cien hectáreas, una casa principal con arquitectura típica de Normandía, construida en el siglo XIX. El año pasado fue adquirido por el Grupo Burco y desde enero se ha estado trabajando en su remodelación. Para ello se realizó una inversión de casi un millón de dólares, para dar un servicio semejante al de sus otros lodges en Patagonia argentina y chilena. Contará con nuevas áreas, entre ellas, pileta climatizada in-out y sala de snooker, más habitaciones, una decoración cálida y sofisticada, y un servicio de gastronomía a cargo del chef Marcos Mallman.
Además del espectáculo de ballenas, lobos marinos y pingüinos, se llevarán a cabo actividades de trekking, cabalgatas, y mountain bike por senderos entre pingüineras, médanos y restingas o por los acantilados. Utilizando embarcaciones propias desde las playas privadas, se realizará pesca, snorkeling, navegación y kayaking.
Con motivo de la reapertura, El Pedral Lodge ofrece un paquete para disfrutar de este lugar durante 3 días, que incluye: Transfer in-out desde Trelew o Puerto Madryn. 3 noches de alojamiento con desayuno. Almuerzos y cenas con bebidas incluidas. Actividades de exploración por la inmensidad de la estepa en combinación con el mar, con circuitos especialmente diseñados. Trekking, paseos náuticos, pesca, cabalgatas, snorkeling y esquí acuático. Excursiones tradicionales: Punta Tombo, visita a la pingüinera y Puerto Pirámide. Impuestos (IVA 21%). La tarifa por persona en base doble es de u$s 690; y por persona en base single de u$s 956.

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