22 de agosto 2008 - 00:00

Una visita al primer hotel de alta montaña de Córdoba

Una visita al primer hotel de alta montaña de Córdoba
La Posta del Qenti, Adventure & Mountain Resort, inaugurado en 2002, es el primer hotel de alta montaña de la provincia de Córdoba. Inmerso en un deslumbrante entorno natural, dentro de la Reserva Hídrica Provincial y lindando con el Parque Nacional Quebrada del Condorito, este singular resort se extiende en más de seiscientas hectáreas de Sur a Norte, allí donde el cerro Champaquí (el más alto de la provincia) custodia con firmeza la porción más pura de cielo e historia de Córdoba. Este resort cuenta entre sus variados atractivos con un divertido museo histórico donde se exponen objetos antiguos que fueron hallados en la zona.
La Posta del Qenti brinda, junto con su estilo de alojamiento a la vez elegidamente campestre y buscadamente confortable, una variada gama de actividades de turismo activo que se pueden realizar en sus numerosos valles, manantiales, cascadas, lagunas, remansos, arroyos y quebradas, como cabalgatas, trekking, mountain bike, escalada, rapel, pesca de truchas, avistaje de aves, parapente y safaris, junto con los deportes más convencionales o habituales.
Al estar situado a 2.300 metros de altura, en el corazón de la Pampa de Achala, dentro de la reserva ecológica provincial, La Posta del Qenti ha logrado la distinción de ser el primer hotel de alta montaña de Córdoba. Quienes lo han visitado sostienen que el clima, la fauna, la flora y el entorno paisajístico del lugar se vuelven experiencias inolvidables.
La Posta cuenta con un ambiente planeadamente rústico y acogedor, exquisitamente decorado y calefaccionado, para que desde el arribo los huéspedes sientan que han llegado a un universo distinto, a un lugar semejante a una de esas recónditas aldeas europeas que tienen fama de ser paraísos del relax.
Con las comodidades tradicionales de los lugares selectivos de descanso vacacional, La Posta ofrece catorce habitaciones (tipo cóndor) con baño privado, sala de lectura, biblioteca, videoteca, gimnasio, piscina natural, sala de juegos, entre otros detalles de confort.
En su restorán presenta una carta con platos de exquisita gastronomía regional que merece ser acompañada por prestigiosos vinos argentinos. Hay un patio colonial con parrilla y horno de barro ideal para, en los días de sol, paladear un buen asado de cordero al aire libre.
Es un placer especial sentarse a merendar con una deliciosa repostería casera artesanal en su amplio salón de té observando la serranía, o salir a tener una vista panorámica de ese predio de seiscientas hectáreas y sentir que el paisaje serrano que rodea al visitante es donde, como sostuvo un poeta regional, «Córdoba dialoga con el cielo y levanta vuelo con los cóndores».
Damián Escobar, enviado especial

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