7 de octubre 2009 - 10:53
La tecnología japonesa busca tranquilizar a sus consumidores angustiados
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Tecnología a favor de la salud
"Si se instalan pequeños captores plurisensoriales en el cuerpo de una persona, es posible seguir su condición física de manera permanente, y darle las recomendaciones benéficas para su salud y al fin y al cabo para la sociedad", explica el presidente de Panasonic, Fumio Ohtsubo.
Con igual punto de vista, la firma electrónica Oki diseñó un sensor que se fija en el brazo y que permite, por ejemplo, analizar si quien lo lleva efectúa correctamente la secuencia cotidiana de ejercicios físicos que difunde desde hace años la radio japonesa.
El primer operador de telecomunicaciones móviles japonés, NTT Docomo, se asoció con varios fabricantes de balanzas personales y otros aparatos de control físico para ofrecer un servicio de control del peso y otras medidas corporales de toda la familia.
De esta manera, cualquiera puede consultar su estado de salud mediante el teléfono celular o la computadora.
Por otra parte, los aparatos electrodomésticos prometen ser cada vez más inteligentes, mucho más que los consumidores que dejan encendida la luz después de salir de una habitación.
Gracias a detectores de presencia y de contexto, las luces no sólo se apagarán automáticamente si no hay nadie, sino también estarán en comunicación con los otros aparatos electrodomésticos (TV, aire acondicionado) para registrar una situación de manera instantánea y adaptarse en consecuencia.
"De tal manera, las lámparas y el aire ambiente se ajustarán automáticamente si la persona está sentada en un sofá y si la televisión acaba de ser encendida", indicó M. Ohtsubo.
El consumidor japonés sigue siendo exigente y aprecia tener bienes de consumo de marca prestigiosa y de alto nivel técnico, pero presta cada vez más atención a las ventajas de orden práctico.
"El cliente necesita sentirse seguro, quiere productos fiables y que tengan un valor de utilización real", estima Ohtsubo.




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