La agencia S&P Global Ratings modificó de estable a negativa la perspectiva de la calificación crediticia AA- de Meta, ante las preocupaciones por el impacto de sus inversiones en inteligencia artificial (IA) sobre las finanzas de la compañía. La decisión, anunciada el viernes, también respondió al incremento de su nivel de endeudamiento y a las dudas sobre la rentabilidad futura de estos proyectos.
La medida representa una advertencia sobre la posibilidad de que la empresa tecnológica enfrente una reducción de su calificación crediticia durante los próximos dos años. Sin embargo, S&P no modificó la nota AA-, que continúa dentro de las categorías más elevadas del grado de inversión.
“La capacidad de Meta para rentabilizar sus inversiones en IA es más limitada que la de sus competidores”, señaló la agencia de calificación crediticia en un comunicado, al advertir que todavía no existen certezas sobre cuándo los ingresos generados por estos desarrollos comenzarán a superar sus crecientes costos.
El cambio de perspectiva se produjo en un escenario de mayor atención por parte de los inversores sobre las inversiones multimillonarias que las grandes compañías tecnológicas destinan a la expansión de sus capacidades de inteligencia artificial.
Las inversiones de Meta en inteligencia artificial preocupan a S&P
La empresa encabezada por Mark Zuckerberg aceleró sus desembolsos destinados a centros de datos, infraestructura energética y tecnologías vinculadas con la inteligencia artificial.
Archivo. La estrategia de Meta en IA no tiene, por el momento, el retorno esperado.
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Según las proyecciones de S&P Global Ratings, las inversiones de capital de Meta podrían alcanzar los u$s140.000 millones durante 2026 y superar los u$s225.000 millones en 2027.
La magnitud de estos compromisos despertó interrogantes sobre el tiempo que necesitará la compañía para recuperar los recursos destinados al desarrollo tecnológico.
En particular, la calificadora advirtió que la falta de claridad sobre los futuros ingresos dificulta determinar cuándo las nuevas herramientas de inteligencia artificial comenzarán a generar beneficios suficientes para compensar sus costos. A esta situación se suma el crecimiento del apalancamiento financiero, un indicador que relaciona la deuda de una empresa con sus ganancias.
De acuerdo con las estimaciones de S&P, el apalancamiento de Meta podría superar 1,0 veces durante 2027, frente a aproximadamente 0,1 veces en 2025. Este incremento constituye uno de los principales factores detrás de la revisión negativa, debido a que podría aumentar la presión sobre la capacidad financiera de la compañía.
Además, Meta informó compromisos de gasto futuros superiores a u$s800.000 millones, una parte importante de los cuales corresponde a contratos de arrendamiento relacionados con centros de datos e infraestructura energética.
Meta rechazó la evaluación y defendió sus proyectos tecnológicos
Después de conocerse la decisión, la compañía expresó su desacuerdo con las conclusiones de S&P Global Ratings. “Respetuosamente, discrepamos de la afirmación de S&P sobre las capacidades de monetización de la IA de Meta”, declaró el portavoz de la empresa, Kamran Mumtaz, en un comunicado.
“Vemos importantes oportunidades de producto y de negocio por delante, lo que respalda nuestro perfil crediticio muy sólido”, agregó posteriormente Mumtaz.
Desde Meta sostienen que el desarrollo de nuevas herramientas de inteligencia artificial permitirá ampliar sus fuentes de ingresos y fortalecer sus actividades comerciales.
Entre las alternativas que analiza la compañía aparecen los servicios por suscripción, las comisiones por transacciones y la incorporación de publicidad en productos basados en inteligencia artificial.
La empresa también trabaja en proyectos para ofrecer acceso a modelos de IA y capacidad de procesamiento informático mediante servicios en la nube. Estas iniciativas se sumarían a los ingresos publicitarios que actualmente obtiene a través de plataformas como Facebook, Instagram y WhatsApp, que representan una parte fundamental de su negocio.
El impacto en Wall Street y las dudas sobre el sector tecnológico
La decisión de S&P coincidió con una jornada de retrocesos en el mercado tecnológico estadounidense, en medio de los cuestionamientos de los inversores sobre los resultados financieros de las principales empresas del sector.
El índice Nasdaq 100 cayó un 3,5% el viernes y llegó a superar brevemente el umbral de una corrección técnica, presionado por balances empresariales que no cumplieron con las expectativas del mercado.
En este contexto, el creciente gasto en inteligencia artificial se convirtió en uno de los principales puntos de análisis para los inversores, que buscan determinar si las compañías podrán transformar sus inversiones en ganancias sostenibles.
La preocupación no se limita a Meta, ya que otras grandes empresas tecnológicas también incrementaron considerablemente sus presupuestos para desarrollar infraestructura y productos vinculados con esta tecnología.
Por el momento, Meta conserva su calificación AA-, considerada la cuarta categoría más alta dentro del grado de inversión. Incluso si S&P aplicara una reducción de un escalón, la empresa permanecería en una posición crediticia elevada.
No obstante, la revisión de la perspectiva refleja una mayor incertidumbre sobre la evolución de sus finanzas y la capacidad de sus inversiones en inteligencia artificial para generar resultados positivos en los próximos años.