Economía

Tonel Privado busca renegociar deudas con sus acreedores

La cadena de vinerías tiene un pasivo de $31,7 millones con los bancos. Y los cheques rechazados suman $12 millones. Viene achicando su estructura.

La cadena de vinerías Tonel Privado se suma a la larga lista de empresas en crisis producto de la coyuntura económica adversa. La caída de ventas junto a la fuerte devaluación del peso y las altas tasas de interés conforman el cóctel explosivo que empujó a la firma a acumular más de 60 cheques rechazados por $12 millones.

La empresa que tiene seis sucursales distribuidas en los barrios de Belgrano, Microcentro y Puerto Madero de la Capital Federal y emplea en forma directa a más de 100 personas, cuenta además con una deuda bancaria de $31,7 millones, de los cuales el 13% ($4,2 millones) se encuentran en situación 2, según el BCRA, esto significa que está con seguimiento especial porque incumplió pagos con el Banco ICBC, su acreedor.

El panorama que afronta Tonel Privado es complejo porque sufre en forma directa no sólo la caída de las ventas sino que además gran parte de los productos que ofrece son importados, por lo que el salto de la divisa norteamericana afecta su normal operatoria.

Esto cabe para la categoría whiskys, licores, bebidas blancas, cervezas y delicias.

La cadena de vinerías también tenía entre sus fortalezas los regalos empresariales, otra categoría que ante una crisis económica como la actual pierde terreno.

Otro síntoma de la compleja situación que atraviesa la empresa es que, según los registros de la AFIP, desde mayo de este año está incumpliendo con los pagos correspondientes a la seguridad social y contribuciones patronales por sus empleados.

La crisis de Tonel Privado es prácticamente calcada a la que también afronta otra vinería reconocida, Winery. Ambas vienen de años sumamente complicados a lo que además se sumó que el consumo de vino en la Argentina está en niveles mínimos históricos. Según las estadísticas del sector, 2018 cerró con 19,5 litros per cápita. Muy lejos, de los 88,4 litros que consumían los argentinos en 1977.

Desde el sector vitivinícola explican que más allá de un cambio en los hábitos de consumo, el vino no recibe apoyo gubernamental en la promoción y la concentración del sector bodeguero termina por complicar la situación.

Mientras tanto, desde Tonel Privado explican que están intentando salir a flote y que la falta de financiación a tasas lógicas en el sistema bancario es otro de los factores que empujaron a la empresa a esta situación.

Por lo pronto, la cadena de pago con sus principales proveedores actualmente está cortada y se estarían evaluando los pasos a seguir. Por eso, la empresa buscaría reestructurar pasivos con sus proveedores y evaluaría achicar su estructura.

Las próximas semanas serían decisivas, pero en lo inmediato el nuevo salto en el precio del dólar continúa complicando el horizonte para su saneamiento.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario