El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció el martes pasado un paquete de medidas en el marco de la primera parte del plan de estabilización, que incluyó una fuerte devaluación. Caputo anticipó un dólar oficial a $800, efectuando una suba del 118% respecto al cierre del Gobierno previo. A pesar de su magnitud, el salto cambiario estuvo acorde a las expectativas de los inversores reflejadas en las últimas semanas en los mercados de futuros. En ese marco, el tipo de cambio real multilateral (TCRM), índice que compara el peso argentino con una canasta de monedas de los principales socios comerciales del país, alcanzó su nivel más alto desde 2002, cuando el país salía de la convertibilidad.
- ámbito
- Edición Impresa
- Devaluación
Tras la devaluación, el tipo de cambio real multilateral tocó máximos desde el 2002
Luego de la suba del 118% del dólar oficial que aplicó el Gobierno de Milei, el índice de competitividad saltó a los 176,6 puntos. Es el nivel más alto desde la salida de la convertibilidad.
-
Inflación fue 12,8% en noviembre: tras la devaluación, se disparan las proyecciones para diciembre
-
Devaluación: suba diaria del dólar de la era Milei fue la tercera más grande de la historia argentina
Hacia adelante, analistas consultados por Ámbito señalan que la medida tendrá un impacto positivo en el ingreso de dólares, aunque advierten por el traslado a precios de la misma que profundizará la escalada inflacionaria (como ya se vio en estos días) y puede diluir el efecto devaluatorio en el índice de competitividad en el mediano plazo.
Tras el salto, el tipo de cambio real multilateral tocó los 176,6 puntos, máximos desde septiembre de 2002. Es decir, en términos reales, el dólar oficial está en el pico más alto desde la salida de la convertibilidad 21 años atrás. Así, el indicador subió 95,4 puntos desde los 81,2 puntos que estaba el día previo a la devaluación.
En el último año, el dólar oficial acumuló un atraso del 16% respecto a la inflación y, en toda la gestión de Alberto Fernández, el atraso acumulado fue del 69%. Así, a lo largo de 2023, ante la fuerte aceleración inflacionaria, el TCRM fluctuó por debajo de los 100 puntos en gran parte del año. Luego de la devaluación posterior a las PASO, el índice subió a los 116 puntos, sin embargo, el fuerte traslado a precios de la devaluación erosionó el efecto tan solo un mes y medio después. El índice cayó progresivamente hasta cerrar en 81,2 puntos, mínimos desde 2015, el día previo al anuncio de las medidas por parte de Caputo.
Andrés Reschini, analista en F2 Soluciones Financieras, destacó: “La suba del TCRM favorece el ingreso por exportaciones y desincentiva las importaciones por lo que va a contribuir fuertemente a mejorar la balanza comercial y por lo tanto la acumulación de reservas. Pero tendremos en los próximos meses una aceleración inflacionaria que puede socavar parte de esta competitividad cambiaria por lo que será importante que este salto en el nivel general de precios se contenga todo lo posible a través del ancla fiscal”.
El último salto cambiario del 22% de mediados de agosto, el día siguiente a las PASO, tuvo un fuerte traslado a precios que agudizó la inflación, llevándola al terreno de los dos dígitos en los últimos meses, y diluyó el efecto devaluatorio en el índice de competitividad al poco tiempo. En esta ocasión, con un crawling peg del 2% mensual anunciado por el Banco Central para los meses venideros contra un IPC estimado por privados cercano a al menos el 20%, el efecto podría diluirse nuevamente en el corto plazo.
“Probablemente, el tipo de cambio se aprecie ya que con una inflación del 20% piso mensual para los próximos 3/4 meses, está devaluación quede atrás, a menos que haya otra en el próximo tiempo. El traslado a precios va a quitar una parte de la competitividad recuperada pero no toda porque los salarios en dólares seguirán abajo en términos de comercio internacional, favoreciendo relativamente la posición exportadora”, consideró el economista Federico Glustein.
- Temas
- Devaluación
- Dólar
- Javier Milei




Dejá tu comentario