4 de enero 2018 - 10:00
El instructor de la médica que murió al caer de parapente admitió que "pudo haber un error humano"
-
Confirmaron los primeros casos de scrapie en el país en ovinos reproductores importados
-
Guía ANSES 2026: cómo realizar todos tus trámites desde la web de Atención Virtual
Natalia Vargas
Además pidió a Eduardo Deheza, instructor que volaba en otro parapente detrás de la médica al momento del incidente, "que declare lo que pasó", porque pudo ver cuando su hija cayó.
Vargas opinó que la organización de Loma Bola Parapente, el lugar desde donde despegó la joven, "tiene también gran parte de la responsabilidad, ya que no cumple con las medidas de seguridad necesarias para realizar ese tipo de actividades".
"Quiero que las personas que vayan a volar en parapente sepan que en Tucumán esa actividad implica un altísimo riesgo y que les puede pasar lo mismo que a mi hija por la negligencia de esta organización", agregó.
El hombre afirmó que "el gobierno de la provincia también es responsable por no regular la actividad, que es promocionada en aeropuertos de distintas ciudades del país por el Ente Tucumán Turismo como una práctica segura".
En cuanto a la investigación, la Fiscalía I, a cargo del caso, ordenó el peritaje del equipo de parapente que utilizó la joven y su celular, además de la búsqueda en la zona donde hallaron el cuerpo de una cámara con la que habría filmado los momentos previos a su salto y el vuelo.
"La fiscal me dijo que aún no hay novedades, que no se puede hacer nada durante la feria judicial", dijo Vargas, quien reiteró su pedido para que "se investigue y no se olviden del caso".
El hecho ocurrió el pasado viernes a las 16, cuando Natalia Vargas y un grupo de amigos decidieron volar en parapente en el cerro San Javier. Minutos después de haber iniciado el vuelo, la joven cayó desde unos 120 metros de altura.
Según informaron fuentes de la investigación, la médica cumplió con el procedimiento para concretar su vuelo: firmó el contrato de deslinde de responsabilidades que dispone el club, se puso el equipo pertinente -que incluye el arnés de seguridad-, y se subió al biplaza que manejaba el piloto Salazar.
Tras la caída, el ministro de Seguridad de Tucumán, Claudio Maley, organizó de inmediato un operativo de búsqueda en el que participaron efectivos del Grupo Cero, Bomberos, servicios médicos y la Unidad Regional Norte.
El cuerpo fue encontrado tras varias horas de búsqueda en medio de la vegetación y a unos 200 metros de la pista de despegue en Loma Bola, en el cerro San Javier, a 6,7 kilómetros de la capital tucumana.
Natalia era oriunda de la ciudad de Concepción y vivía hace tres años en Alemania, donde realizaba una residencia médica. Había viajado a la provincia para pasar las fiestas con su familia.




Dejá tu comentario